vinoartesanomini

The future of wine is off!

Vengo de Vinexpo, la súper feria bienal que se celebra en Burdeos, y que está dedicada en cuerpo y alma al negocio del vino. Fui con un export manager y un winemaker, al que se sumó su viticultor, de nombre Primitivo.

Este no es el tipo de encuentro de vino que me emociona. Si bien el negocio del vino es clave para que la rueda pueda seguir girando, hay un aire que respiro en estos eventos que no me gusta, me es ajeno. Pueden ser los grandes números, en superficie, en cantidad de gente, de expositores, de millones de litros de vino en juego.
Más allá de que no sean estos mis sitios favoritos, observo, miro a la gente que trabaja 15 horas parada detrás de un stand, sonriendo, vendiendo, después inclusive de un periplo largo, agotador, acaso con algún plantón de aeropuertos incluidos. Nada de lo que hay ahí, nada de lo que se mueve ahí, tiene que ver ni mínimamente con la emoción con la que pienso el vino, o busco, lo persigo, intento sentirlo, comprenderlo, contarlo.

En estos tiempos de crisis, de desplazamientos violentos del dinero y por tanto de mutación tan abrupta de la cultura de negocio, estos espacios de miles de metros cuadrados, con stands a 700 euros el m2, empiezan a parecerse más a unos elefantes blancos del vino que a espacios donde generar oportunidades de negocio.
Los grandes emprendimientos languidecen. Ya nadie puede mantenerlos y tengo la sensación que hasta hay una estética pasada de moda. De la misma manera que todo el mundo busca hacer y comprar vinos frescos, con acidez, con toques artesanos, de los que se pueda hablar aunque mínimamente de terroir, ya son cada vez más los que se aburren, y buscan o intuyen espacios alternativos. Habitaciones de hoteles 5 estrellas donde mostrar tus vinos a tus potenciales clientes, en el mejor entorno, con más herramientas para seducir que una feria iluminada con luces de neón.

haut les vins 2013simplesmente vinho 2013

Este concepto lateral a la gran feria es el off. La convocatoria puede ser por variedad de uva, como el GN night, la fiesta de la garnacha, que con altos y bajos en la calidad de los espacios que elige, apunta a un objetivo muy concreto que es difundir la variedad garnacha y reclutar a sus amantes y creadores; están los off que convocan entorno a viñerón naturales, biodinámicos, locos del vino, están los que hacen las celebraciones cinq étoiles, etc. Se pueden inventar una serie de temas que convoquen alrededor de un off.

El off wine show es uno de los formatos presentes y futuros del vino. Aunque la London Wine Fair esté de capa caída, inspiró offs para el vino natural, dos por lo menos, muy interesantes. Vinexpo cuenta con varios, pero el de más arraigo, el decano puede ser Haut les vins. Prowien es un desconocido para mi, pero debe de haber cosas y si no en Marzo 2014 las habrá. En febrero de este año, fue el primer off del vino portugués, Simplesmente Vinho, que fue para mi, el descubrimiento de Portugal, de su gente, de sus viñerón y lo que me empuja a tener un nuevo amor y tomar la decisión de patear y conocer su territorio.

Alimentaria, que no me inspira nada interesante a priori, sin embargo atrae a diferentes agentes del sector, que pueden verse tentados por asistir a diferentes off temáticos, como ya se hace la noche de las garnachas. Habrá que trabajar ese espacio tal vez.

En síntesis pensemos el vino en off.

vinoartesanomini

Nuestras vidas son los ríos…

Garona por Burdeos

Salgo de viaje de nuevo. Vuelvo a Francia y al vino. Vuelvo a seguir el cauce de algún río. Como si pudiera impedirlo…
Esta vez toca el Garona que le sienta tan bien a Burdeos. Confieso que dudaba. No me acordaba del nombre. Sin embargo viene a a mi memoria Jorge Manrique a través de mi madre, que me lo inoculó y digo, recito torpemente una parte de las coplas por la muerte de su padre…

Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Me reconforta Manrique con su poesía justiciera y mi memoria del amor en última instancia que es mi madre y todo esto porque remonto un río en busca de vino y viñerón.
Gracias Don Jorge!
A su salud y la de los poetas!

A emoción dos viños 2013

A emoción dos viños. Año III.

Por tercer año consecutivo tendrá lugar el salón A emoción dos viños que reúne a productores de casi todas las regiones gallegas, productores que vienen de Ribera del Duero, La Mancha, Rueda y Alicante y productores de las principales regiones portuguesas, como Minho, Douro, Dao y Bairrada.
La intención, lograda con creces, es emocionar con el vino desde un lugar auténtico, el Claustro de la Catedral de Tui, una joya del siglo XII, excelentemente conservada, que regala sombra, fresco y ánimos místicos para reconocer los terroir de donde vienen los vinos. La tierra, el clima, las variedades, el viñerón. Finalmente estilos, búsquedas personales de los productores, el descubrimiento constante que significa la relación cotidiana con un determinado territorio, cuando se combina con la honestidad artesana de la mínima intervención química desde la cepa hasta la botella.

A emoción dos viños también es la oportunidad de conocer a los humanos creadores de Divinos vinos de Portugal. Este año se suman a Joao Roseira, agitador del Douro desde Quinta do Infantado y organizador del primer off de vinos de Portugal, Simplesmente Vinho, Rita Márques (Douro Superior), Joao Tavares (Dao) y Mário Sérgio Nuno (Bairrada). El contacto con el vino portugués es la oportunidad del encuentro con la cultura anglo-atlántica, que combina una idiosincrasia forjada en la relación comercial con Inglaterra y un terrior que nos aleja totalmente de nuestras mentalidades y sensibilidades mediterráneas y nos mete de lleno en el viento, la sal, la tierra negra, y variedades que encuentran en ese ambiente su lugar en el mundo.

Conozco por supuesto a muchos de los productores españoles que llegan este año a Tui, Samuel Cano, Alfredo Maestro, Rafa Bernabé, Dominique Roujou de Boubee. Y me causa una curiosidad especial el trabajo de hormiga, de artesano relojero, que hace Xosé Lois Sebio, trabajando diferentes zonas en producciones mínimas, del territorio gallego.

A emoción dos viños es la oportunidad de encontrar juntos a 40 productores de primera, a unos emprendedores, Marina García y Antonio Portela que tienen, para mi, un valor enorme, trabajando desde la otrora próspera ciudad fronteriza de Tui, que hoy lucha con todas sus fuerzas por vivir en dignidad con una exquisitez y en un marco geográfico soñados.

A emoción dos viños va camino de ser un clásico, un punto de referencia en la vida nómada a la que nos provoca el vino y unos cuantos nos entregamos con alma y vida. Yo celebro en mi intimidad, el hecho de haber estado ahí desde la Primera Emoción.

Les dejo la lista de productores así como la referencia en Barcelona a Mannel Serrano por cualquier consulta en vinos de Portugal.

Desde o Dão:

Antonio Lopes da Casa se Mouraz

Joao Tavarés da Quinta da Boavista

Alvaro Castro da Quinta da Pellada

Do Minho:

Ansemo Mendes e Marcial Dorado

Mario Sergio Nuno da Quinta das Bageiras (Bairrada)

Desde o Douro:

Rita Marques (Conceito Vinhos)

Joao Roseira da Quinta do Infantado

Ismael Gozalo / Ossian (Rueda)

Alfredo Maestro de la Ribera del Duero

Samuel Cano desde el centro de La Mancha

Rafa Bernabé desde Villena (Alicante) Bodegas Bernabé Navarro e Viñedos Culturales

Rías Baixas:

José Antonio Rodriguez /Cª de Vinos Tricó (O Condado)

Gerardo Méndez / Do Ferreiro (Salnés)

Alberto Nanclares (Salnés)

Xurxo Alba (Salnés)

Lagar de Costa (Salnés)

Juan Arjones / As Furnias (O Condado)

Begoña Troncoso (O Condado)

Ribeiro:

Luis Anxo Rodríguez (Arnoia)

X. L. Sebio / Viños de Encostas

Bernardo Estévez (Arnoia)

Lagar de Meréns (Arnoia)

Pazo Casanova (Miño)

Javier Monsalve (Arnoia)

Jorge Merencio (Cenlle)

Cuñas D´Avia (Avia)

Ribeira Sacra:

Pedro Rodriguez / Guímaro (Amandi)

Fernando Algueira (Amandi)

Jose Mª Prieto / Régoa (Amandi)

Viña Regueiral (Amandi)

Roberto Regal (Chantada)

Valdeorras:

Adega da Pinguela (Petín)

Jose Luis Aristegui (A Rúa)

Monterrei

X. L. Mateo / Quinta da Muradella

Barbanza:

José Crusat / Entre os Ríos

Antonio Saborido / Xirpin

Dominique Roujou de Boubee / Les 3 Amis

Os Goliardos / Viños de Terroir europeus

valencia

Joan València, un conquistador natural.

En una semana tendrá lugar la séptima edición de Vitis Vinífera, la presentación del portafolio 2013 de Cuvée 3000, una de las distribuidoras y dinamizadoras más interesantes del sector del vino en Barcelona, que este año dedica además un petit salón al vino natural, así que me fui a charlar con Joan València, su alma mater, un tipo simpático, conversador, liso, como decimos en mi tierra. Accesible. Y le importa tanto dejar esto claro, que al final no sabe una si está ante un ser normal y con olfato para los negocios o frente al mismo Vito Corleone del wine business, acariciando el gato con inquietante ternura.

Hay temas recurrentes sobre la mesa de debate, de los que me interesaba saber su opinión y su enfoque. La caída del consumo, la evolución del negocio, lo aburridas de las cartas de vino de los restaurantes, su reciente pasión casi desenfrenada por el vino natural, que lo está llevando a expandir y diversificar su negocio, en plena crisis, con la sequía al crédito incluida. Pero en realidad poco hablamos de esto, más allá de lo que se especula hasta la saciedad, y mucho, mucho, de lo que le pone para seguir disfrutando de la vida.

Será para la primavera, supongo, que reabrirá Can Cisa, la vinería histórica de la calle Princesa en el Borne, junto con los Xemei, toda una referencia en las artes de gestionar agendas y buen producto ¡tan a la italiana!. Tienda y bar sólo de vino natural, lo chic y el glamour a tutti plein, porque como Joan mismo reclama, ¡¿por qué Shakira no tiene derecho a tomarse una copa de buen vino natural?! ¡Eso digo yo, santa!

Le pregunto por el origen de su optimismo y si se atrevería a decir a otros que recién empiezan, que sí se puede hacer negocio con el vino. ¡Claro que si! Pero si empezara hoy, teniendo la experiencia encima de los años pasados, lo haría diferente, con un pequeño equipo de 3 personas, un portafolio que llevara sólo los vinos que le gustan, y facturando la mitad que hoy, ganaría el doble de tiempo.

Cuvée 3000 es un equipo de 15 personas, de las que no sobra ninguna, que factura entre 4 y 5 millones de euros al año y es su trinchera. Desde aquí organiza el juego, porque esto es lo vital para él. A veces creo que llevo un empresario dentro, dice medio tímido, asociando la idea de emprender con la de jugar en equipo.

Dos tips hasta ahora para el que quiera aprovecharse de las confesiones de este hombre que parece negar con su actitud tan abierta su adn catalán: uno, si quieres empezar un negocio de vender vino hoy, puedes hacerlo, pero hazlo en pequeño y sólo con lo que te gusta como portafolio; y dos, aprende a trabajar en equipo. Y aunque parezcan consejos de catequesis, son más bien la voz de la experiencia y de querer seguir en este otro mundo que vamos pariendo con dolor.

Pero lo que más le gusta, de lo que hablamos más, es del vino natural y del estado de gracia en que lo pone, y de las diferencias con el vino tecnológico. La diferencia entre el rock&roll y Jon Bon Jovi.

La ilusion del equilibrio

Está iluminado, pero no por el saber sino por la emoción de su descubrimiento y de la sensación de estar siguiendo una evolución personal, que a una altura de la vida, 46 años, le coloca en el cruce excitante del objeto de la pasión y del negocio. Equilibrio. Este es el nombre del juego. Así tiene que estar un vino, en equilibrio, entendido como el arco armónico de imperfecciones que sumadas dan algo bello, único y efímero. Algo que nos puede gustar o no y ahí está la verdadera riqueza. Y así está el negocio, en el permanente equilibrio amenazado, casi quimérico, una expresión de deseo para seguir.

Sobre la condición de empresario, se trata de tener olfato, instinto, para detectar una tendencia creada por una fuerza mayor, cogerla, seguirla, hacerla suya. Yo tengo mis serias dudas de que en el caso del vino natural, la tendencia se haya creado de arriba hacia abajo, más bien creo lo contrario.

Benoît Vallée organizando los primeros salones de vino natural en Barcelona, era David contra Goliat. Hace nada, en 2008, en el primer salón eran cuatro gatos, con más fuerza, ganas y convicción que vino. Y el discurso prendió. Porque hay un sector importante de consumo, de ciudadanos, que necesitan de un relato. Y el vino natural y la energía enorme dinamizadora que tiene, hace este efecto. Y fueron los bloguers, con esas mismas pasiones en común, que detonaron y sostuvieron corrientes de opinión y tendencia; no los grande medios con capacidad de generarla, excepto el debate para entendidos, entre Laureano Serres y elmundovino.com.

El pezqueñín hizo su trabajo. Ahora los más grandes de la cadena, incluidos los tiburones, han descubierto que aquello que despreciaban, valía la pena. Y no hablo de desprecio descalificador, sino de desprecio por volumen de negocio. En un lapso muy corto, hemos pasado de la indiferencia a la codicia, y conociendo los bueyes con los que ara la cultura del vino en España, incluida claro la cultura de negocio, me temo que si las fieras no se contienen, podamos estar ante una próxima guerra por la cuotita de mercado que supone el vino natural.

Yo creo que, en este caso, València intuye la importancia del relato y está en contacto con aquel equilibrio y su joie de vivre. ¡Ojalá!

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La cultura agoniza ¿sólo el mecenazgo podrá salvarla?

Dos amigas periodistas me etiquetaron a un texto que Juancho Asenjo publicó en Facebook. Se llama La prensa del vino se muere y como no tengo forma de enlazarlo a un espacio suyo, lo copio entero, con su permiso.

Juancho Asenjo

Juancho Asenjo
LA PRENSA DEL VINO SE MUERE

La prensa del vino en la vieja Europa muere de inanición y nadie sale en su ayuda. Cada vez resulta mas difícil que un periodista especializado viva solo de sus colaboraciones en diarios o revistas. Se ha llegado a un punto que parece sin retorno si no hay cambios radicales. Hace unos días me comentaba el amigo Cosimo Torlo, mas de 30 años de profesión en La Stampa de Turín, que le pagaban 25 euros por artículo. Precios de hace dos décadas. Y es solo un ejemplo. Los colegas ingleses complementan sus escritos con la colaboración con importadores de vino, el asesoramiento de empresas, las clases o las catas. En Alemania quedan dos o tres revistas editadas en papel y los periodistas se han trasladado a Internet donde la publicidad no llega aunque tengan lectores. Asesoran a denominaciones extranjeras sobre la venta de vino o sobre el mercado, colaboran en libros o diversas asesorías. Los franceses colaboran con clubes de vino, tiendas, catas y lo que salga. En Italia realizan las web de bodegas, colaboran en la organización de eventos, dan catas… En los países nórdicos sobreviven como pueden.
En EEUU es el único país donde todavía es posible vivir de tu pluma. En los países emergentes como mercados: China, Rusia o el sudeste asiático es donde ponen publicidad las bodegas y aunque haya pocos profesionales (con la excepción de Japón y casos concretos en otros lugares) logran vivir de una profesión recién nacida y que les ha llegado de rebote.

A los periodistas se les exige independencia y ser libres mientras se les echa al foso lleno de cocodrilos. Valle Inclán decía en Luces de Bohemia que las letras eran colorín, pingajo y hambre. Seguramente, cuando ya no haya juglares que canten las excelencias o miserias del vino, todo el mundo llorará pero será tarde. Una generación o dos que han apoyado la popularidad del vino habrán desaparecido porque se han convertido en los nuevos parias. La crisis, y el abandono, no van a permitir que los periodistas vuelvan a la senda del periodismo de calidad en el mundo del vino.

Cojo el testigo que lanza Juancho para pensar en voz alta sobre cómo reaccionar frente a su denuncia, porque creo que desde la cultura del vino, tan compleja, podemos constatar lo vital que es alimentar un sistema de verdadera diversidad. Acaso como Bartleby, preferiría no organizar tanto mis pensares y proponerlos en modo brainstorming, alejándome de una actitud asertiva (siempre más limitada aunque resulte más erudita) para acercarme a un debate que sea potente, al que cada uno aporte algo de valor.

Creo que podemos compartir la idea de que sin masa crítica un cuerpo social se muere. Muere una forma de relacionarse con la creación, que implica el desafío democrático de convivir con lo diferente y aparece la amenaza del pensamiento único. No seré tan reduccionista si digo que subsumir todo objetivo vital a la cuenta de resultados, nos está llevando por el camino de la dictadura. España cambió su Constitución de modo expres, para dejar a la ciudadanía obligada por ley, a que, hagamos lo que hagamos, no nos pasemos de un 3% (o algo así) de déficit o como dice Juan José Millás, nos han condenado a vivir con un cañón en el culo.

¿En qué modelo inteligente de convivencia sobra la cultura? ¿De qué es indicador que cada vez que los límites -arbitrarios- de las reglas de juego se ponen en cuestión o quedan cuestionados por la mismísima y terca realidad, la reacción sea tan alienante y conservadora, a la vez que de una falta de miras criminal? ¿Miedo? ¿Falta de ideas? ¿Pereza? ¿Depresión? ¿Terror? ¿Resignación?
La estandarización lo mancha todo: el mercado de trabajo y lo que esperamos del mismo, como si fuera el padre y la madre, proveedores eternos, la organización de la vida cotidiana en casi todos sus términos (casi que nos avisan cuándo, cómo y dónde nos está permitido follar), del gusto a través del fast food y de las manipulaciones de todo tipo por las cuales la comida y las materias primas saben igual en todas partes ¡y qué decir de la industria del vino!

¿Cómo estamos reaccionando frente a esto? ¿Cómo estamos usando las herramientas que conocemos para seguir produciendo convivencia en la diversidad y no en el miedo? Y aún sabiendo usar las herramientas, ¿dónde obtener los recursos para mantener la máquina engrasada?
En esta materia hay muchos enfoques posibles. Alguno de ellos tan enrevesado, que el sólo pensarlo te dan ganas de tirar la toalla. Se trata de las intrincadas carreteras de circulación de valor hasta que en algún cruce se produce el deseado e imprescindible intercambio por dinero. El trueque nos queda lejos y no sé si hacia adelante o hacia atrás.

Supongamos que lo tenemos todo para recuperar una dinámica deseada. Los recursos humanos, técnicos, logísticos; las ideas lo suficientemente claras, las pasiones compartidas. Nos faltan los recursos materiales, pero si ya antes asumimos que el dinero está en otra parte y que la cultura no rinde beneficio, el cañón ya no lo tenemos en el culo, lo apuntamos directamente a nuestra sien.

La idea del mecenazgo acude a mi cabeza, confieso si, que como una posible tabla de salvación. Pero está claro que también la idea original debería ampliar su campo de acción. Si bien lo asociamos en lo inmediato a la conservación de patrimonio cultural en tanto objetos materiales, de lo que debería tratarse hoy, es de conservar y promover los mecanismos mismos de producción de cultura y de los canales por donde se distribuye. Uf! me leo y veo peligro, pero si no arriesgamos a salirnos de los mecanismos habituales para desarrollar estrategias de supervivencia, nos toparemos siempre con los mismos límites de la frustración.

¿Y quién gestionaría los recursos de estos nuevos mecenas? ¿El Estado? ¡No way con la que está cayendo! ¿Un consejo de sabios? ¡Ni hablar! Es probable que podamos descubrir una nueva-vieja fórmula en la cooperación, como propone tan notablemente el sociólogo Richard Sennett, en Juntos. Rituales, placeres y política de cooperación. Para ello tendríamos que considerar cambiar los marcos mentales desde los que pensamos nuestras estrategias, pasando a modos distribuidos de gestionar trabajo, recursos y claro está, resultados.

¿Nos sentimos en disposición a provocar estos cambios mentales, o todavía pensamos que de aquellas estructuras de comunicación que ocultan a su vez aparatos de poder con sus intereses creados, pueden venir respuestas inteligentes y humanizantes?