wine commodity Hace unos años Hugh McLeod revolucionó el mercado del vino con su campaña de comunicación para stormhoek, una pequeña bodega sudafricana que se proponía vender grandes cantidades de su suavignon blanc a 5 libras la botella. Diseñó etiquetas, una campaña de blogmarketing y vinculó a su cliente del vino con su cliente tecnológico Microsoft. El resultado es Stormhoek Blue Monster.
Hace algunos meses Mc Leod nos regalaba una de sus notables síntesis de lo que significa el vino como commodity y del desafío para los comunicadores. Y decía, we are not in the wine business, we are in the decommodification business.
La noticia del éxito del product placement en un manga como estrategia para llegar con la cultura del vino a las generaciones más jóvenes se suma a la conversación sobre las estrategias de comunicación y diferenciación que tienen que asumir las bodegas si quieren que sus productos se vendan en un mercado inundado de marcas.

Si Europa aburre con sus imágenes y el peso de su historia, el Nuevo Mundo se sobrepone a su carencia a través de estrategias más prácticas y experimentales; pero la innovación en materia de recursos de comunicación está teniendo origen en Oriente.

Les gouttes de Dieu

Después de arrasar en Japón, Corea y China, “Les gouttes de Dieu” llega a la vieja Europa traducido al francés.

“Durante años hemos probado todo tipo de cosas, hemos dedicado presupuestos a la promoción, hemos intentado tentar a la juventud francesa y al resto de la europea para que se interesaran por el mundo del vino, sin demasiado éxito”, dice Philippe Bourguignon, mejor sumellier de Francia en 1978. De acuerdo, pero ¿cómo? Todavía la imagen del vino de Europa es tradicional, clásica, sin sorpresas. Europa durmió durante siglos sobre la fama de sus vinos. Pero parece que ahora es tiempo de despertar y no descartar ningún canal de comunicación justo cuando la posibilidad de innovar sólo debe superar las reticencias a lo nuevo.

Es importante escuchar al mercado y también respetar la naturaleza de los productos. Por eso la estrategia manga tiene por lo menos doble valor: por un lado es indiscutible su éxito si nos atenemos a los números: es capaz de disparar las ventas hasta de 20.000 botellas en un día. Por otro lado invita a participar y seguir divulgando una cultura que nos acompaña desde los tiempos de los tiempos y ha sido tan flexible como para adaptarse a ellos.