Al ser amablemente despedido de su cargo como técnico del Atlético de Madrid, el mejicano Aguirre, preguntado por lo que haría ante su crisis, dijo que entre otras cosas se reencontraría con algunos libros, o lo que es lo mismo con la lectura. Ante la crisis, lee. Sin haberle pedido permiso hago mía su máxima y propongo que leas este post de David de Ugarte. ¿Por qué? Porque creo que el sector vitivinícola español está compuesto por una gran cantidad de PYMEs, muchas de las cuales tal vez también sean cooperativas, que se están haciendo estas preguntas en este momento. Y porque sus propuestas son innovadoras, a escala humana, sensatas, sinceras. Regala, generosamente interesado en sembrar la Red de valor, una serie de ideas que los PYMEs deberíamos imprimir y leer cada día para no irnos de pista.

¿Qué hacer si eres una PYME?

Las empresas con malas cuentas de resultados están muertas. De entre las que tienen buenos, el 2009 verá sufrir a las que tengan una tesorería más frágil o comprometida. Muchas de ellas cerrarán. Durante los próximos meses la clave de la supervivencia estará en la gestión más que en la comercialización. Mientras las empresas se readaptan nadie va a meterse a negociar o firmar un contrato que a día de hoy no esté ya más que encaminado. Incluso es posible que muchos de esos se pierdan.

Así que si tuviera que hacer un manualito de claves para la supervivencia diría:

  1. Para aplicar hoy mismo:
    • Si tu tesorería es buena analiza por qué lo es y persevera en aquello que siga aplicando. En las Indias todo el mundo nos pregunta siempre cómo es eso de que la empresa funcione como una caja común, si no se producen desigualdades en el gasto personal, envidias, etc. que a su vez generen una espiral de reclamaciones de aumentos. Siempre respondemos que es al revés. Nuestro peculiar sistema ha servido durante estos años para centralizar el ahorro en la empresa (en vez de en las cuentas de los miembros). Ha sido nuestro sistema cooperativo el que nos ha traido hasta aquí con una tesorería más saneada que la de las demás empresas de actividad e ingresos similares. Nos ha traido hasta aquí y ahora será más útil que nunca.
    • No desmotives a tu gente. Una tentación común es recortar gastos a lo bruto, sin tino. No lo hagas. No es época para abusar de las comidas de empresa ni para comprar gadgets sin ton si son. Pero celebrar es importante. Salid todo el equipo a comer juntos cuando haya algo que celebrar. Y en el día a día, lo digo por experiencia indiana, nada mejor que cocinar en la propia empresa y comer juntos. Es barato, relajante, sano, crea complicidades y aumenta los ánimos.
    • Cuida a tus proveedores de confianza. Internaliza cuanto puedas, pero no renuncies a tus proveedores estratégicos. Cuidales bien y págales pronto. No pretendas que ellos te financien lo que el banco no te da. Si quieres seguir dando calidad, asegúralos, cuidalos y aprovecha la crisis para mejorar tu relación con ellos demostrando que apuestas por ellos.
    • Ni mientas ni llores, la supervivencia hoy por hoy depende de la confianza que los miembros y el entorno de la empresa tengan en ella. No se trata ni de vender triunfalismo ni de poner cara de sieso. Son tiempos duros para todos. Di la verdad: hay gastos que hace seis meses eran aceptables y hoy ya no. Perderás a gente valiosa del equipo y algún cliente que esté pasando por apuros graves. No lo ocultes. También venderás y conseguirás contratos nuevos. No tires cohetes tampoco. Simplemente se transparente dentro de lo cabal. Y nunca, nunca, abandones la fe ni la perseverancia, son como la sonrisa telefónica, no se ven, pero todos la sienten.
  2. Para los próximos meses:
    • Invierte según el modelo chino: métete en cosas que generen caja rápidamente, que no requieran inversiones fuertes y que el trabajo duro de tu gente pueda hacer sostenibles en el primer año. Financialas sin pedir nada al banco. Se trata de que den lo justo para pagar el crédito interno, generen caja y cubran los gastos de los que estén a cargo de ellas. Cuando la economía salga del agujero estarás el primero en la línea de salida con inversiones amortizadas y capaces de crecer.
    • Renegocia con tu casero. La deflación hace que todas las rentas estables sean en realidad más caras. La caída del sector inmobiliario hará que en unos meses, para finales de año, estés pagando por encima del precio de mercado. En ciudades como Madrid, especialmente en el sector comercial, el casero es, a la hora de repartir, un socio más cuyo único riesgo es que te vayas. Él también necesita mantener su tesorería y difícilmente tendrá un cliente alternativo dispuesto a pagarle lo mismo que tú, por lo menos durante los próximos dos años. 2009 es un buen año para conocerse y hablar tranquilamente. Tal vez a finales de año pueda ser bueno mandar alguna señal que haga más fluida la negociación en 2010.
  • Democratiza tu empresa y apuesta por la innovación más que nunca, da ejemplo, no me digas que tu producto o tu empresa no tuvieron nada que ver en la crisis. A nadie le aporta ni le interesa. Todos queremos ver modelos alternativos, testar posibles soluciones, nuevas formas de organización y un nuevo espíritu. Cosas que construyan, que nos hagan más productivos, más transparentes. ¿Estás en ello? ¿Cuál es tu apuesta y cúal tu aporte? ¿Quieres cerrar los ojos y esperas que cuando los abras de nuevo todo haya pasado? ¿O te atreves, mientras a tu alrededor muchos pierden patrimonio y cabeza, a fletar nuevos buques para ser el primero en avistar tierra?
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