librinoUna vez, hace ya unos cuantos años, cuando producía un programa de radio en Uruguay, llamé a Eduardo Galeano para que hablara de amor. Hombre fogueado en las artes literarias y amatorias me dijo Malena el amor no se palabrea. Lo registré en una zona segura de mi memoria porque me viene a cuento casi siempre. Y sobre todo cuando se trata de vinos. Querido Eduardo te pido permiso para traerte a cuento porque creo que el vino tampoco debería palabrearse. Más bien paladearse.

Pero hoy es el día del libro, ¿cómo hago para no palabrear al vino? ¿Me permitís una cita? Soy fan del perdioditsa francés Bernard Pivot, un renacentista fascinante, amante de la cultura, los libros y el vino. En su Diccionario del amante del vino (Planeta), dice que es necesario que haya siempre un escritor y un vino por descubrir.

Lo bueno siempre está por venir. El mundo es de los curiosos, los aventureros, los osados, aunque tengamos una sensación diferente…