Me queda el 13% de batería así que seré breve. Los días de Vinexpo y Burdeos son muy intensos. Podríamos decir que estamos en un diálogo de civilizaciones y culturas de negocio.
En poco menos de dos horas puedes hablar del mismo tema por ejemplo con un español, un escandinavo y un inglés. Se trata de nuevas tecnologías y de cómo aplicarlas de manera colectiva, centrándonos en el usuario y buscando de todos los modos posibles la conversación en torno del vino. Es decir buscando el espacio de acciones en común. Pués el español te dice que se tomará el tiempo para pensarlo, mientras te pone tono de “la voz de la experiencia”; el escandinavo estará encantado y te dirá más ideas y buscará por todos los medios la manera de hacer cosas juntos; el inglés te medirá, hará un escrutinio en profundidad de lo que sabes y luego verá la manera cual elefante en un bazar de quedarse con tus ideas sin que “tu lo notes”. Si echamos un vistazo a las estadísticas veremos qué países están a la cola en materia de innovación y qué países lideran la lista. Me encatará conocer Helsinki este otoño y por qué no volar a Estocolmo. Quiero sentir en carne propia lo que es la experiencia de tomar una buena copa de vino en el otoño del fin del mundo.
El mundo es un lugar maravilloso para estar… prevenido, abrigado y con los ojos bien abiertos.
Salut y buen vino