¿Existe el vino ideal, el vino perfecto?
Después de tanta literatura no está claro.
Muchos piensan que existe.
Algunos, que puede existir, pero nadie lo ha alcanzado todavía.

Otros, que es el que más les ha gustado, y finalmente quienes piensan que surge según la ocasión. No hay un gusto único, aunque si parámetros de calidad insalvables.
Subjetividad es el término.

El mejor es el que a uno más le gusta en un momento dado, aunque no sea el más atractivo para todos ni sea perfecto; tan es así, que el día de mañana podemos probar otro que pase a ser el que más nos guste.

Al fin y al cabo podemos alcanzar la excelencia, no la perfección.
Es probable que en este camino a la excelencia sintamos los vinos Naturales más próximos. Y ello es así, precisamente por su concepción. De hecho también cuentan con un valor agregado insustituible: conocemos mucho más de cerca a quienes les dan vida.
No es mejor ni peor, es diferente.
Es un “estilo” de vino. Punto.
Es un tema apasionante que da para mucho más.
A cuenta de esta reflexión, me despido desde el sur.
Si sentimos el vino…