Al estrenar este blog en octubre del año pasado le pedí entre otros a Joan Gómez Pallarès que me contara cuál es a su juicio la importancia de la comunicación del vino. Él tuvo como lo dije en su momento y reitero ahora la gentileza de responder abriendo este año 2009 con un post en su blog. En el correr de la misma repetía que juraba que nunca más escribiría sobre estos temas, que aburren. Por suerte tuvo una recaída y fue el post referido a JO! y a su estrategia de posicionamiento. Los ponía a caldo con argumentos que comparto 100×100 pero hablaba de ellos, como le recordó alguien en los comentarios, haciendo que parte de la estrategia JO! lograra uno de sus objetivos: ¡que se hable!

Creo en el enorme valor de Joan como comunicador. No sólo lo creo yo sino sus seguidores que se cuentan por o directamente ya se pierde la cuenta y profesionales de la comunicación como por ejemplo la revista Gourmet de El Periódico que lo ha fichado recientemente. Y también creo que hay una insistencia por su parte en rechazar el factor comunicación en el vino que no comprendo excepto por una cosa: a todo profesional en cualquier rubro que se mueva, le pasa que pierde distancia y cree que el resto de los comunes mortales están en su mismo nivel de información y acceso a la misma. Pero no es así.

En su post sobre el Vi a Punt arranca nuevamente aclarando la molestia que le causa el tema comunicación Lo he dicho casi con hartazgo en este blog en los últimos tiempos (con el pretexto de un verdejo recién salido al mercado): me pone al pairo la forma de botellas, etiquetas, contenidos comerciales del vino que tomo. Lo que me interesa, más que cualquier otra cosa, es el vino.

Correctísimo. Pero permíteme una pregunta Joan ¿cómo llegas a probar los vinos que pruebas? ¿Y cómo crees que lo hace el amante del vino de a pie?

En este momento el sector del vino en España y especialmente en Catalunya se encuentra en una encrucijada muy delicada. No hay foro del que nos enteremos en que no se hable de la importancia vital de las estrategias de comunicación, posicionamiento e identidad para el vino. Aparentemente es fácil de comprender: la competencia es inhumana y hay que lograr comunicar sinceramente las virtudes de cada vino para que el consumidor no experto, aproximadamente el 95% de los compradores de vino se considera así en España, estire su mano hacia un producto en particular. Y no hay foro en que en este sentido el sector del vino español y especialmente el catalán no salga muy mal parado.

Y no estamos hablando de formas de botellas o etiquetas colocadas boca abajo, estamos hablando de la falta total y completa de conocimiento y aun peor de interés por conocer las herramientas como por ejemplo las que regala Internet que pueden apoyarlo, despegarlo, sacarlo de la cerrilidad y de lo cutre. No se detecta intención ninguna de trabajar juntos las áreas en que ésto es posible, como por ejemplo estrategias puntuales de promoción y comercialización. Hay un mundo al alcance de la mano y no están tirando de él. Es muy difícil la conversación con el sector.

Por eso desde este blog que reconoció desde el primer momento y sigue haciéndolo, la importancia de comunicadores, divulgadores y preceptores como Joan, hago el reclamo de prestarles todos justamente y ¿juntamente? más atención al factor comunicación o por lo menos no remar en contra.