Ayayay! que se me amontonan las emociones!
Cada día que pasa acumula cuentos. La conexión a la Red no es sencilla y aunque lo fuera necesito respirar para contar tantas historias. Recibo cada uno de vuestros comentarios. Me pone la piel de gallina leer a Luisa emocionada recordando los mates bebidos en la playa en donde viví mi infancia más divina. Pocitos sigue allí Luisa preguntando por ti. Sabes y saben todos que la nostalgia está en nuestro adn rioplatense. Y viene de la mano del tango. Y el tango renace encarnando en las nuevas generaciones que bailan, arrugan el bandoneón y la hacen chiquita en una baldosa.

caminito-paseo-y-museoAcabo de volver de Buenos Aires puro fuego. Estoy leyendo La carretera que me regaló Marc para mi cumpleaños. Y digo que nosotros los amantes del vino llevamos el fuego. Decía que Buenos Aires está fantástica. A todo trapo tan potente tiene la capacidad de rehacerse las veces que haga falta. Los espacios culturales, la música, la comida, la gente. Magnífica. Caminito de La Boca nos dan volantes y nos preguntan si somos españoles. Es muy rara la sensación de no ser de aquí ni ser de allá. Jungla de cemento atrapada por el verde más verde aun después de las lluvias torrenciales que arrasaron con todo. Las enredaderas envuelven los edificos de manera de disimular tanto ladrillo. Respiras, respiras, respiras. El vino llegó con los bifes de chorizo mariposa, las mollejitas crujientes y un riñón. Todo de vaca argentina. Las vinerías puestas a todo trapo. Pienso que no pueden ser negocio, pero adornan las calles, las veredas y alegran las vistas.

El vino se muestra. Se presume de vino. De buenos vinos. Y se sirve a copas por supuesto. Hay de todo. Imposible cribar entre tanta oferta. De nuevo la importancia del vendedor. Esa persona cada vez más necesaria que te da confianza y te hace probar novedades con la mejor predisposición.

Tres días en Buenos Aires nos dejaron hambrientos, sedientos. Nos faltó teatro y librerías. Los libros. Qué maravilla. Buenos Aires son libros y librerías. Las que quieran. Para todos los gustos. Las más lindas son El Ateneo de Santa Fe y Callao y Clásica y Moderna, más pequeña y mejor librería, incrustada en un café histórico en donde desde hace tantos años se sirve de lo mejor. Platos de cultura tanguera en donde supe escuchar a Chico Novarro con Andrea Tenuta. El tango. Vuelvo al tango. Vuelve el tango. Por favor tenemos que envolver de tango las ferias de vino. Me gusta el dixie, me gusta el jazz, necesito el tango como al vino natural. Tengo tres cuartos de post escrito dedicado en monográfico. Lo mandaré después de éste. Sólo quería decirles que estoy aquí, en carne viva, extrañándolos. Los siento detrás de estos bits. Se que estamos conectados y esto hace bien. Engorda, alimenta.

Gracias hermanos por haberme enseñado el buen vino y con él la mejor vida. Espero poder estar regalándoles también un pedacito de cielo al contarles mis cuentos en un 2 por 4.

Salut mis amigos!

Los quiere Malena también desde el Sur…