Millésime Bio  Montpellier 2010

Leo un artículo que informa sobre cómo el sector ecológico dentro del mundo del vino sobrevive mejor a la crisis que el resto. En 2009 no perdió y parece que 2010 será un buen año.

¿Por qué se confirma la tendencia sociológica hacia el consumo de productos bio?
Porque los consumidores de calidad retraen por la crisis su gasto fuera de casa sin embargo esto les permite mantener y mejorar la calidad de lo que consumirán en el hogar. Por ello el sector de la restauración tendrá un poquito más de trabajo para mantener sus flujos fuera del rojo mientras que el sector alimentación, minoristas y tiendas especializadas crecerá.

La tendencia sociológica hacia lo bio ya es una realidad entre los consumidores y está cambiando la conducta de los mercados. Según este artículo los vinos de procedencia de agricultura ecológica se venderán más en 2010; las exportaciones crecerán entre países de la UE como Alemania, Suiza o Bélgica; sin embargo a pesar de que la península ibérica dispone de la más extensa superficie agrícola para la producción de vino procedente de la agricultura ecológica, la demanda interior es en general pequeña.

¿Por qué?
Mi intución sumada a las conversaciones que voy teniendo con los diferentes actores del sector me indica que hay un desafío en el factor distribuición y en el de la comunicación. Se debe superar la resistencia que puedan tener los minoristas porque las tiendas y negocios especializados son juntos un factor clave en el consumo. Y todavía no hay tampoco una estrategia clara de posicionamiento ni por parte de los productores ni en los comercios.

¿En función de qué criterios se vende el vino en el sector alimentación y tiendas especializadas en España?
Pues creo no equivocarme si digo tipo de vino, precio, D.O.
El factor denomincación de origen es todavía muy definitorio para la venta. Sin embargo el factor trazable de cómo está hecho el vino y quién es su viñerón todavía no pesa lo suficiente. Por eso puede pasar que un excelente vino de Sevilla, procedente de agricultura ecológica, hecho con probado cuidado y mimo, pueda tener una salida complicada por ejemplo en Barcelona. Se está enfocando el posicionamiento del producto con criterios no adecuados a ese producto.
En la producción biodinámica importa menos la D.O. y más en dónde está hecho el vino, porque justamente estamos hablando de características que englobamos en el concepto terroir. Sería importante devolver contenido a las letras D.O. Éstas de por si y cada vez más refieren a estructuras burocráticas que en general cercan la libertad creativa de un viñerón, motivo por el cual éste las abandona.
Como consumidores tendremos que apearnos un poquito del criterio D.O. y ser más atrevidos a la hora de hacer preguntas a nuestros vendedores.

A su vez, los vendedores minoristas, guías fundamentales y orientadores del consumo, deberán también ir aprendiéndose esta lección. Porque es un hecho que les pediremos cada vez más vinos de terroir y menos vino por su origen. Son ellos los que educan al cosumidor final.

Entonces la pregunta que debería seguir es ¿quién trae nueva información y nuevos relatos a nuestros vendedores, guías del amante del vino?
El distribuidor. Todo este cambio en los mercados reclama y diría más, debería traer como consecuencia, una nueva estirpe distribuidora. Es necesaria.

¿Qué características debe tener el distribuidor de vino de terroir?
– Compromiso con el producto. Conocerlo por dentro y a sus creadores.

– Consciencia de estar participando de un mundo artesano que no piensa en cantidad sino en calidad.

– Compromiso con una nueva forma de hacer negocios y participar del mercado. Aquí también se aplica la fórmula: desaceleración, proximidad, formas de relacionamiento con el sector financiero, formas de relacionamento con los clientes.

– Comunicador. El nuevo distribuidor de vino tiene que ser un comunicador convencido del producto. Debe saber manejar la tensión del relato a la vez que decirlo con claridad meridiana. Y no parar nunca de hacerlo.

– Creativo. Porque el vino de terroir es la expresión en última instancia de la creatividad de un viñerón.

– “Enredado”. Utlilizar la Red lo más y mejor posible de manera que su servicio esté activo las 24 horas y ofreciendo información de todo tipo. Alimentando la web de contenido de calidad que colabore en el posicionamiento de los temas, en la visibilidad de los productos y los viñerón y sobre todo en mantener al día de todo lo que hay a sus clientes que son del sector profesional. Participando activamente de la conversación sobre vino en la blogsfera vitivinícola.

– Trabajar muy bien el networking implicando a todos los actores con los que trabaja para emprender acciones de promoción no de un producto sino de una red que implica al creador del vino, a los agentes de venta y finalmente al consumidor final.

En última instancia estamos hablando de formas de comerciar desaceleradas y tranquilas que buscan la prosperidad del negocio haciendo énfasis en las características intrínsecas de los productos creados a partir de un espíritu y una práctica artesanas; todo ello posicionado la mejor experiencia del sus clientes.