Mi plan de fin de semana es excelente, estaré en Priorat participando de la fiesta de sus vinos, pero el pronóstico del tiempo no es alentador. De manera insistente, los meteorólogos machacan con la probabilidad de lluvias, cielos parcialmente nublados y vientos flojos. Pero cuando estás invitada a una fiesta que te hace ilusión porque sabes que vas a probar lo mejor de cada casa tienes que reaccionar.
Tengo un equipo que no falla: mi colección de t-shirts, dos pantalones vaqueros, unas botas de goma, un buen par de tacones y una gabardina de verano. Así estoy lista para todo. Solo me falta llegar a la fiesta. Mi chevalier servant en estos casos es mi querido amigo y maestro Stefan Lismond. Su Off Alimenatria fue la sensación, marcando el camino que creo es el mejor para contactar con un vino. Una fiesta, entre pocos amigos y profesionales, la circunstancia perfecta que te predispone de la mejor manera para vivir el vino. Esto es una fórmula fantástica, y además tiene que acompañar un ángel.

No sé si habrá algún ángel este fin de semana, lo que se es que merodearán los lobos. Desde hace cuatro temporadas Tast amb Llops es uno de los acontecimentos esperados por estas fechas en el corazón de Priorat. Nunca fui y la cosa promete. Un grupo de viticultores connotados, orgullosos hasta la médula de sus vinos, expresión pura del terroir de Gratallops, nos invitan a probar sus creaciones exclusivas allí en la tierra que los inspira y los identifica con la idea de hacer Vinos de Pueblo.

Mañana la fiesta del vino es en la plaza del pueblo, en Gratallops!

El lunes llegan los cuentos.

Salut y buen fin de semana para todos!