De El último encuentro una novela perfecta del escritor húngaro Sándor Márai os dejo una cata:

Mi padre me contó que también el rey tenía la costumbre de poner vino de mesa en botellas de cristal delante de los invitados… Por eso se llamaba vino de mesa, porque estaba allí, en la mesa, para que cada uno tomara la cantidad que quisiera.