FIVE vista generalLa semana pasada estuve en Pamplona asisitiendo a FIVE, la primera feria internacional de vino procedente de agricultura ecológica organizada en España. Su inspiración es Millesime Bio, el punto de referencia de los productores en ecológico en el sur de Europa, y su objetivo convertirse en el escaparate de referencia de los vinos de producción ecológica del Sudoeste europeo.

No había ángel. El recinto, espectacular, resultó grande para los 49 expositores, que quedaban un poco desangelados. ¿Qué estoy haciendo aquí? parecían preguntarse más bien. Aunque según creo muchos estaban a su vez involucrados en la organización de una manera u otra.

Una parte de los expositores asistía por primera vez a una feria de estas características, hacían carretera, mostraban sus productos, esperaban una oportunidad. Otra parte, ya más curtidos, estaban para cuidar la parcela. Sabían que parte de sus clientes asistirían y ya todos bien sabemos cuánto y cómo hay que cuidarlos. No se puede ceder un ápice de terreno.

¿Cómo te preparas para presentar tu producto?
La mayor parte de las bodegas presentes tienen una imagen antigua, de entre casa. Y lo saben. La mayor parte tiene mala o nula presencia en Internet y no tienen problema en asumir tal cosa con gracia. Todas se quejan de la situación económica, que no es para menos, y todas afirman que el mercado interno español ignora y casi desprecia el factor ecológico. A tal punto que inclusive es un tema difícil con los distribuidores y hosteleros a quienes tener que hacer un cierto discurso, les complica la existencia.
La mayor parte disfruta vendiendo ecológico al mercado exterior en donde hay una receptitvidad mucho mayor que aquí.

¿Cómo es ese mercado exterior? ¿Cómo ha llegado a comprender el factor ecológico mejor que aquí? ¿Habrá sido por arte de magia?
No. Claro que no. Pensemos en el mercado norteamericano, la panacea, el objetivo, el que nos sacará de pobres.
Por activa y por pasiva, de pago y en dominio público, en foros caros y en las barras de los chiringuitos de las ferias, se grita ya a los cuatro vientos que hay que prepararse para vender y que esto pasa cada vez más por estar preparados en Internet. Me siento casi ridícula diciéndolo. Sin embargo me canso de hablar con productores que te dicen que ya gastaron en unas etiquetas y una web hace 5 años y que no piensan volver a hacerlo.

Probablemente pedir a estos productores que piensen en invertir en una buena imagen y una buena estructura en Internet en estos tiempos resulta una quimera. Por eso creo que ferias como FIVE, que buscan convertirse en un punto de referencia, deberían ofrecer este tipo de servicio a sus participantes. Invertir sus recursos en mejorar la presentación de las bodegas, ofrecerle sefvicios de asesoramiento en este sentido, convertirse en un escaparate los 365 días del año. Eso es lo que puede diferenciar una feria de otra. De lo contrario se vuelve la repetición mecánica de sistemas que, año a año, van desgastándose y siendo menos efectivos.

Me faltó conversación. Creo firmemente en el intercambio de experiencias entre productores para aprender de lo bueno y corregir lo malo. Y esto, que parece una verdad de perogrullo, es una gran carencia en el sector del vino, por lo menos en España.

¿Por qué no hubo un pequeño ciclo de conferencias? ¿Por qué no se habilitó la voz de los productores? Creo que en estos tiempos que corren sería muy bueno poder escuchar qué es lo que está pasando cada uno a través de su propio testimonio. El proceso de atravesar una de las crisis más duras de los útlimos cincuenta años que está “obligando” a trabajar reventando precios. Porque esta es la verdad de la mayor parte de las bodegas. Sean ecológicas o no. Naturales o no. Se está reventando el mercado, bajando precios por debajo de los costes y esto no habrá quien lo levante.

De esto escuché yo un montón. Estos testimonios hechos públicos hubieran causado las repercusiones que no hubo o por lo menos yo no encontré en mi rastreo por Internet. Si no se hacen estas cosas, ¿qué sentido tiene hacer un Millesime Bio a 661 km pero con 450 expositores menos?