Que hablen mal de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.

Este aforismo atribuido a Oscar Wilde, se aplica a pie juntillas en los tiempos de Internet. Me contaban de la conferencia de Jancis Robinson sobre redes sociales en la última Feria de Vino de Londres. Decía que todos estamos en la red, tengamos o no una página web, porque son los amantes del vino los que hablan de nosotros, los que nos ponen en el candelero.

Para mi, y creo que para todos los que construimos Petit Comité, es una gran satisfacción leer el post que escribe Joan y los comentarios subsiguientes, sobre el rosado de trepat de Jordi Sanfeliu. Se preocupaban por nosotros y por los vinos o viceversa, podemos entenderlo; tenían la ilusión de que la prédica del vino artesano llegara a Madrid sin alteraciones, volátiles, duelos o quebrantos. Un anónimo llegó a Dr. Fourquet 28 y comprobó que los vinos habían resistido a la primavera estival. Pasamos la prueba del nodazo y el día hoja. Y estoy segura que algo habrá tenido que ver el Club Social Actores de Lavapiés, que lleva Damián, el actor porteño que se dejó adoptar por Madrid, fact totum de un pluriespacio que te vuela la peluca y que toma clases de dicción para decir eSCena, harto ya de los papeles de psicoanalista.

Petit Comité fue un desafío y salió bien. Era la primera vez que Madrid escuchaba hablar de vino artesano y de vino natural. No solo el amateur, también el profesional. Pasaron por allí casi cien personas. La mayor parte sommeliers, restauradores y distribuidores. Pasó Mario Sandoval, embajador de la gastronomía moderna de Madrid, portador de una estrella Michelin desde los 26 años, premio a la Mejor Bodega Nacional 2006 en su restaurante Coque.
Y los amigos, como Bentley, por supuesto, al pie del cañón, con quien compartimos vinos, crítica independiente y un kebab de Lavapiés, exquisito. Y Nacho Bueno, que a pesar de la fiebre y las mudanzas, cogió el tren y dijo presente.

Los asistentes llegaban serios, como para pasarse un rato, y con el paso del tiempo se juntaban cada vez más personas. Y cuando salían tenían muchos comentarios, la expresión del descubrimiento dibujada en sus rostros y una pregunta de consenso, ¿cuándo es el próximo Petit Comité?
Uno de estos visitantes, sommelier, me dijo señalándose un ojo con el índice izquierdo, mucho cuidado con esto, eh!, y me asustó. ¿Por qué? le pregunté, con cara de yo no rompí una copa. Porque de estas cosas se corre la voz y ya no das abasto.

Petit Comité fue un éxito rotundo, como dice Jordi, porque triunfó el trabajo de un equipo. Lo escribí antes del evento y lo confirmo habiendo pasado la experiencia.
Existe la necesidad vital para los productores artesanos y en pequeña escala de estos formatos petit, próximos, acogedores, de full contact entre el “viñerón” y el amante de su vino y el curioso por su vino. Y éstos nesecitan acción de la buena, pasarlo bien y salir de ahí a la tienda de vinos a llevarse unos cuantos ejemplares o a uno de los pocos bar a vins natural de Madrid.

Comprobado, hacen falta muchos Petit Comité, salones íntimos, conversación decontraída. Hace falta la experiencia del vino en el mejor estado de ánimo. Con la compañía de la música que pincha Claudio, el pan y el vino y el queso artesano de Julián, precursor de la agricultura ecológica en sus pagos manchegos. La inocencia ávida y recicladora de Fabio, el aplomo del maestro Garriga, la energía impoluta de Alfredo y el desparpajo original y manchego de Samuel Cano.

Los multadores de Lavapiés se cebaron con nosotros. La comunidad de Madrid será menos “pobre” en el ejercicio de este mes. Porque en un momento fue imposible atender a las fuerzas de la naturaleza arrastradas por la sed de vino artesano y las fuerzas del orden del asfalto que recaudaron lo suyo en el correr del día lunes 7 en la calle Dr. Fourquet.

Nada de esto impidió que casi muertos de cansancio pero con nostalgia por despedirnos, nos fuéramos a la terracita fresca de la vuelta, pidiéramos cerveza como corresponde a un buen cierre de fiesta del vino, echáramos cuentas y preguntáramos ¿cuando hacemos el próximo Petit Comité?