apuntes galegos en mi moleskine
Los organizo y se me desorganizan. Tienen vida propia. Suena mi móvil o hago una llamada y es como tirar los dados de nuevo. ¿Cómo es esto del vino? ¿Cuántas versiones hay de lo mismo? ¿Cuándo llegará el día en que pueda decir que se algo? ¿Llegará? ¿Me importa?

Me importa del vino algo muy específico además del vino claro y lo voy buscando. En este sentido mi camino es buscar artesanos del vino. Y los artesanos se realizan en su taller y el taller consiste en un lugar de creación, unos aprendices y un maestro. El maestro pone el alma en el taller. Sin creador no hay alma y sin alma no hay taller ni creación. Pasamos a la industria.

¿Cómo podemos aplicar esta idea en el siglo XXI al vino para seguir hablando de vino artesano? Ya hemos establecido pautas. Pero sigamos. ¿Cuál es el taller en donde se hace el vino? ¿Quiénes son los maestros? ¿Y quién hoy en día, en que los egos vuelan descontrolados, quiere considerarse aprendiz?

Por lo que voy observando, el taller del vino artesano empieza en el viñedo y es mayoritariamente allí en donde lo más importante del proceso de hacer vino acontece. La bodega es la continuación inevitable en donde la obra coge forma y en donde puede aparecer en mayor o menor medida la mano del maestro. El maestro no se realiza en la bodega. El maestro de bodega no es maestro, es enólogo. Es la parte del asunto que todo aprendiz de artesano rechaza de cuajo. “Estudié enología durante cinco años para aprender todo lo que no quiero aplicar para hacer mis vinos”. Palabra más palabra menos es lo que hoy en día dice todo aprendiz de artesano de vino y algún maestro también.
El maestro tiene la experiencia de los años y de equivocarse, cuenta con un mínimo imprescindible y honesto de reconocimiento, cuando él habla los aprendices paran la oreja. No presume de maestro y ha dedicado parte de su proceso de aprendizaje a conocer las reglas del mercado en que debe comerciar con su creación. Sabe estar sin estridencia y a su lado los aprendices crecen y desarrollan criterio propio. Para ser artesano del vino es imprescindible sentir el orgullo de ser agricultor.

Estos apuntes pueden tener caracter universal, pero son apuntes galegos porque por acumulación de otros viajes es a partir de este, en que cambio la cuenca mediterránea por la atlántica, que puedo proponer estas conclusiones parciales a un viaje por el mundo de los artesanos del vino que espero no tenga fin.

Creo que casi con seguridad aunque puedo equivocarme Emilio Rojo es un maestro… to be continued…