Bebo para hacer más interesantes a los demás. Groucho Marx.

Al terminar el artículo sobre la añada 2012 en Priorat me di una ducha. No porque estuviera exhausta. Es parte de mis manías. Acabo un artículo, me ducho y mientras lo barrunto. Al hacerlo sentí hastío. Pensé en que había escrito algo mono, agradable, ¿complaciente? Casi me ahogo pensando en todos esos datos con que nos machacamos describiendo el páramo en que se ha convertido la sensibilidad por el vino en España. La falta de curiosidad, el presumir de no saber nada de vino, la manía (pasajera) por los malditos gin tónics, la cerveza a un euro de la esquina. Qué carajo estaba contando yo de añadas. En seguida comencé a reír a carcajadas pensando en Groucho, “si no le gustan mis principios, tengo otros”. Salí de la ducha, volví al ordenador y escribí otra versión de la añada 2012 en Priorat. Y al buscar la cita textual sobre los principios, me encontré con la que encabeza este post, que pasará a ser, para mi, de cabecera. Voilà.

Pisando uva. Saó del Coster. Priorat.

España está por debajo de los 10 litros por persona por año. El promedio de botella de vino que se gasta un español es menor a 4€. Un día alguien con quien compartía mesa se enfadó porque pedí a la camarera que pusiera el tinto en una cubitera. El vino tinto se toma a temperatura ambiente me espetó, marcando el mercurio unos 25º. Y creo que la mayor parte de las personas van siempre al mismo sitio y piden el mismo vino porque lo reconocen. ¿Creen que les importará la añada? ¡No! Muy por el contrario, supongo que se sentirían defraudados de que su vino supiera diferente.

En España, la mayor parte del buen vino que se hace se dedica a la exportación y estimo que por lo menos un 90% de lo que llamamos vino artesano se vende en los EEUU, Alemania, Bélgica, Holanda, Suiza, China, Canadá.
Si consideramos además el actual escenario de crisis todos los gurús de la emprendeduría advierten de que es vital crear un plan que incluya la internacionalización de tu negocio.
Con este panorama, ¿a quién le importa las características de la añada 2012 o de cualquier añada en Priorat, Bierzo o Ribeira Sacra? ¿Sueñan los viñerón en España con consumidores españoles? ¿Hago bien en escribir un artículo (que ya escribí) en tono descriptivo sensible de cómo es una vendimia en un terroir muy específico como Priorat, dentro de un proyecto de granja orgánica, que selecciona a mano grano a grano la uva para su mejor vino?

Maybe a should try on writing it in english or peut-être je devrais écrire en français.

Just in case, la añada 2012 en Priorat se presenta compleja. No he podido hablar con una muestra representativa de viñerón, pero puedo decir que se nota en que Dominik Hubert (Terroir al Lìmit) haya vendimiado todo para fines de agosto; René Barbier, al cruzármelo en el colmadito de Gratallops me dijo con ojos de asombro, que ya había vendimiado la cariñena y la syrah; Fredi Torres comenzó la vendimia mucho más temprano que otros años y a estas alturas ya entró en bodega sus uvas más delicadas de sus fincas Planassos y Cañarets. Álvaro Palacios tiene sus perfectas viñas todavía cargadas de fruta, pero pienso que aunque siempre sea uno de los últimos en vendimiar, es probable que con estos dos años de calor y falta de agua acumulados, no tarde en arrancar su vendimia.

Este factor cambiante del clima, sumado a las constantes de suelo, que en Priorat se llama, casi exclusivamente pizarra, nos pueden dar a pensar que los viñerón de verdad tendrán que trabajar muy delicada y sutilmente, para dominar lo cálido de la añada para poder sostener esta nueva era de vinos frescos, de beber, con esta acidez que les asegura tiempo por delante, unas estructuras tan elegantes y nada pesantes.

Esta acumulación de calor y sed que denuncian las uvas este año traerá también una cierta escasez de fruta y sorpresas de altos niveles de alcohol por ejemplo en variedades como la Cabernet Sauvignon.
Pero una vez más todo depende del estilo de viticultura que se practique y del vino con el que sueñe el viñerón.

Last but not least, la verdad de la milanesa aparecerá dentro de algunos años cuando abramos las botellas de 2012.