Garona por Burdeos

Salgo de viaje de nuevo. Vuelvo a Francia y al vino. Vuelvo a seguir el cauce de algún río. Como si pudiera impedirlo…
Esta vez toca el Garona que le sienta tan bien a Burdeos. Confieso que dudaba. No me acordaba del nombre. Sin embargo viene a a mi memoria Jorge Manrique a través de mi madre, que me lo inoculó y digo, recito torpemente una parte de las coplas por la muerte de su padre…

Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Me reconforta Manrique con su poesía justiciera y mi memoria del amor en última instancia que es mi madre y todo esto porque remonto un río en busca de vino y viñerón.
Gracias Don Jorge!
A su salud y la de los poetas!