Leo un artículo que informa sobre cómo el sector ecológico dentro del mundo del vino sobrevive mejor a la crisis que el resto. En 2009 no perdió y parece que 2010 será un buen año.
¿Por qué se confirma la tendencia sociológica hacia el consumo de productos bio?
Porque los consumidores de calidad retraen por la crisis su gasto fuera de casa sin embargo esto les permite mantener y mejorar la calidad de lo que consumirán en el hogar. Por ello el sector de la restauración tendrá un poquito más de trabajo para mantener sus flujos fuera del rojo mientras que el sector alimentación, minoristas y tiendas especializadas crecerá.
¿Por qué?
Mi intución sumada a las conversaciones que voy teniendo con los diferentes actores del sector me indica que hay un desafío en el factor distribuición y en el de la comunicación. Se debe superar la resistencia que puedan tener los minoristas porque las tiendas y negocios especializados son juntos un factor clave en el consumo. Y todavía no hay tampoco una estrategia clara de posicionamiento ni por parte de los productores ni en los comercios.
¿En función de qué criterios se vende el vino en el sector alimentación y tiendas especializadas en España?
Pues creo no equivocarme si digo tipo de vino, precio, D.O.
El factor denomincación de origen es todavía muy definitorio para la venta. Sin embargo el factor trazable de cómo está hecho el vino y quién es su viñerón todavía no pesa lo suficiente. Por eso puede pasar que un excelente vino de Sevilla, procedente de agricultura ecológica, hecho con probado cuidado y mimo, pueda tener una salida complicada por ejemplo en Barcelona. Se está enfocando el posicionamiento del producto con criterios no adecuados a ese producto.
En la producción biodinámica importa menos la D.O. y más en dónde está hecho el vino, porque justamente estamos hablando de características que englobamos en el concepto terroir. Sería importante devolver contenido a las letras D.O. Éstas de por si y cada vez más refieren a estructuras burocráticas que en general cercan la libertad creativa de un viñerón, motivo por el cual éste las abandona.
Como consumidores tendremos que apearnos un poquito del criterio D.O. y ser más atrevidos a la hora de hacer preguntas a nuestros vendedores.
A su vez, los vendedores minoristas, guías fundamentales y orientadores del consumo, deberán también ir aprendiéndose esta lección. Porque es un hecho que les pediremos cada vez más vinos de terroir y menos vino por su origen. Son ellos los que educan al cosumidor final.
Entonces la pregunta que debería seguir es ¿quién trae nueva información y nuevos relatos a nuestros vendedores, guías del amante del vino?
El distribuidor. Todo este cambio en los mercados reclama y diría más, debería traer como consecuencia, una nueva estirpe distribuidora. Es necesaria.
¿Qué características debe tener el distribuidor de vino de terroir?
- Compromiso con el producto. Conocerlo por dentro y a sus creadores.
- Consciencia de estar participando de un mundo artesano que no piensa en cantidad sino en calidad.
- Compromiso con una nueva forma de hacer negocios y participar del mercado. Aquí también se aplica la fórmula: desaceleración, proximidad, formas de relacionamiento con el sector financiero, formas de relacionamento con los clientes.
- Comunicador. El nuevo distribuidor de vino tiene que ser un comunicador convencido del producto. Debe saber manejar la tensión del relato a la vez que decirlo con claridad meridiana. Y no parar nunca de hacerlo.
- Creativo. Porque el vino de terroir es la expresión en última instancia de la creatividad de un viñerón.
- “Enredado”. Utlilizar la Red lo más y mejor posible de manera que su servicio esté activo las 24 horas y ofreciendo información de todo tipo. Alimentando la web de contenido de calidad que colabore en el posicionamiento de los temas, en la visibilidad de los productos y los viñerón y sobre todo en mantener al día de todo lo que hay a sus clientes que son del sector profesional. Participando activamente de la conversación sobre vino en la blogsfera vitivinícola.
- Trabajar muy bien el networking implicando a todos los actores con los que trabaja para emprender acciones de promoción no de un producto sino de una red que implica al creador del vino, a los agentes de venta y finalmente al consumidor final.
En última instancia estamos hablando de formas de comerciar desaceleradas y tranquilas que buscan la prosperidad del negocio haciendo énfasis en las características intrínsecas de los productos creados a partir de un espíritu y una práctica artesanas; todo ello posicionado la mejor experiencia del sus clientes.
Ante un escenario en que la recuperación económica existe pero es frágil sobrevivirán a la crisis aquellos que tengan un proyecto postcrisis claro, afirma fuerte y claro David De Ugarte, que dibuja un panorama de presente y futuro inmediato basado en cuatro ejes que giran entorno a las consecuencias de la crisis para la calse media y los pequeños emprendedores, en un marco de progresiva pérdida de influencia de los estados en la gestión de los asuntos tanto nacionales como internacionales, favoreciendo la aparición de agentes trasnacionales de todo tipo.
Y especula a cerca de quién triunfará y quién sobrevivirá en este escenario. Como el mundo del vino es parte de este mundo y como la mayor parte de este sector está compuesto por PYMES que son además, y en algunos casos, empresas familiares, me parecía muy oportuno acercar esta información.
¿Qué empresas de este sector están preparadas para sobrevivir a esta crisis?
¿Qué medidas están tomando para sobrevivir los próximos 5 años?
De Ugarte propone una serie de lineamientos muy atendibles y sugerentes. Habrá que ir abandonando los localismos tendiendo a lo trasnacional; habrá que trabajar lo más lejos posible de los bancos y lo más cerca de estructuras de gestión cooperativas y solidarias que además de generar flujos de dinero estimulan la cohesión social de base; habrá que entender que la Red es toda la Red y no solo una parte cercada. Los mecanismos de elearning no serán una excepción afirma; debemos estar atentos a todos los contenidos de altísimo valor que circulan por la Red y muy accesibles.
De Ugarte describe este modelo como un modelo resiliente en el que triunfa el que tiene la capacidad de sobrevivir y salir transformado en este caso de una crisis con dimensiones no solo económicas sino sociales y polítcias de primera magnitud.
Quiero trasladar este planteo al mundo del vino y saber cómo están enfrentando la mayor parte de pequeños y medianos productores, alguno de los cuales conozco, esta crisis. Cómo se están adaptando; qué medidas están tomando y si se sienten identificados en alguna medida en el escenario aquí descripto.
Creo que estas preguntas que hago son necesarias, pero más lo son las respuestas.
Así que quedan invitados a compartir este artículo con los amigos, socios y colegas y a dejar sus testimonios. Cuéntenme a mi y a todos cómo se están preparando para enfrentar el mundo que viene.
¿Sabes lo que estaba haciendo hoy a las cinco de la mañana?, le preguntó una enfermera a la otra, en la fría y soleada mañana del 30 de diciembre en el Hospital del Mar de Barcelona. Estaba haciendo la compra por Internet mientras preparaba el material del máster.
Esta mujer que pasa los cuarenta, es profesional, no gana mucho dinero y seguramente se hace cargo sola de la logística de su hogar, tiene en la compra online un aliado imprescindible. Quítale el ordenador, la conexión y la compra online y le complicarás la vida. No es nativa virtual, no es una chica de mamá que tontea con sms a miles de amigos, no estaba a las cinco de la mañana cotilleando en facebook. Para ella Internet es una solución y por eso va generando una relación de confianza y familiaridad con la Red.
Comienzo el año pensando en modelos de negocio viables y sostenibles. En todas las combinaciones creativas que se pueden hacer. Porque como decía Einstein, en tiempo de crisis, vale más la creatividad que el conocimiento.
El sector del vino tiene mucho que contar y mucho que esperar si apuesta por Internet. Esto no es materia nueva. Pero van apareciendo modelos de gestión interesantes, que dan ideas. Estos días de leer el periódico en papel y disfrutar del ruidito de las gotas de la lluvia en la terraza de casa, encuentro dos notas que me interesa compartir con uds.
La primera, al contar la iniciativa de dos amigos de Gijón, describe un modelo “tu te lo guisas, tu te lo comes”, que hay que tener en cuenta como algo posible, al alcance. El segundo, cuenta del maridaje entre la gastronomía y la venta directa online, contándonos una serie de ejemplos que van desde grandes emprendimientos, a venta directa de pescado fresco.
“Tu te lo guisas, tu te lo comes”: se trata de tener una incidencia directa en todas las partes del negocio: hago el vino, lo vendo en mi tienda y lo doy a probar en mi bar. En lugar de promocionar solamente mi producto, tiro de él para promover el trabajo de más personas. En este caso hay un componente fundamental para ayudar al éxito del emprendimiento: se hace con ganas, convicción, felicidad. Cada vez más, el éxito o el fracaso de los emprendimientos, estará vinculado con las emociones que se mueven dentro. Sobre todo cuando hablamos, como es el caso, de estructuras pequeñas o a lo sumo medianas, que asocian amigos y familiares, y en las que las emociones positivas y negativas juegan un papel clave. Hablaré más adelante de las empresas familiares. No es un tema nuevo, pero todavía hay mucho que recorrer en este sentido. Solo aporto hoy un dato, según afirma Inma Puig desde su libro Retratos de Familia, en Europa hay más de quince millones de empresas familiares que dan trabajo a más de cien millones de personas.
En el maridaje perfecto, encontramos nuevos casos de empresarios PYME, que deciden entrar en el negocio online con resultados muy positivos. Creo que entre lo positivo de dar publicidad a este tipo de emprendimento, es que las personas que las llevan a cabo no son gente que venga del mundo virtual sino personas empresarias como hay tantísimas que han sabido comprender, porque seguramente alguien se lo ha sabido comunicar, la importancia de la Red en la comunicación, captación y fidelización de clientes.
Como primer post del año, éste pone una serie de temas sobre la mesa de nuestro debate.
Este blog está cumpliendo 15 meses. En este tiempo lo hemos ido alimentando con preguntas y convicciones sobre cómo funciona el negocio del vino, cómo se produce el vino, cómo se vende en los mercados internacionales, cómo ha ido reaccionando el sector a la crisis económica y cómo hacer para lograr que los mercados amantes del vino puedan conocer el trabajo de los productores artesanos.
Este año será el tiempo de capitalizar la experiencia del movimiento, el conocmiento y la conversación multisectorial, para enfocarnos en propuestas concretas de acción y por supuesto seguiremos investigando, especulando y preguntando qué ideas nuevas hay en nuestro entorno.
Este será el año de convertir al sector del vino y la comunicación en una opción de trabajo y de felicidad para las personas que estén enfrentando estos tiempos duros con ánimo de construir, de crecer y de demostrar que la confianza, la solidaridad y los proyectos colectivos pagarán al alza y serán grandes triunfadores.
Mis queridos amigos brindo por un buen año juntos, en el desafío de poner creatividad para ver la luz!
Brindo como siempre con el vino bueno que nos hace mejores y más bellos!
Para llegar desde el aeropuerto de Málaga hasta las cumbres en donde se encuentran la finca y los viñedos de Barranco Oscuro hay que pasar por innumerables e inclasificables urbanizaciones y miles de hectáreas de invernaderos, los malamente famosos mares de plástico que inundan las tierras de Almería y Granada. Lejos de ser un fracaso esto se vive como un éxito, nos dice Lorenzo Valenzuela, mientras oteamos desde sus viñas viejas de garnacha ubicadas a casi 1400 metros de altura, el Mulhacén, una de las montañas más altas de la península.
Los invernaderos de El Ejido y las zonas aledañas generan trabajo e inflan los números hasta poder decir que es la zona de España de mayor renta per capita, sin embargo esconden al que no lo quiere ver, una de las situaciones de miseria humana y prácticas de agricultura insostenible, más salvajes de Europa.
El viaje entonces hasta Barranco Oscuro va desde el nivel del mar urbanizado y corrompido, pasa por los mares de plástico insostenibles y llega hasta donde se puede respirar una práctica de la vitivinicultura singular y de pago de la que se obtienen algunos de los vinos más respetados dentro y fuera de las fronteras españolas.
El rigor y el orgullo coherente por esta manera de vivir y producir, se desprende de cada palabra de la conversación con Lorenzo Valenzuela, pero también con su mujer Luisa y su padre Manuel, artesano y poeta del vino.
“Tengo una garnacha alucinante escondida allá abajo, entre tales y cuales botellas”, dijo como a las 7 de la tarde, cuando ya era noche y comenzábamos a levantar los bártulos. Imposible. Se fue al escondite, trajo el preciado tesoro y lo abrió sólo con la sonrisa pícara y la mirada cómplice.
Fue el remate a una jornada mágica que nos abrió el apetito paseando entre viñedos de pinot noir, vijiriega y tempranillo; fue alimentada por un salmorejo y un potaje de lentejas que preparó Lorenzo que es gran cocinero y anfitrión y fue regada por sus vinos buenos, resultado del trabajo artesano, respetuoso con la naturaleza y exquisito. Se había consumado un ciclo perfecto.
Vinos Auténticos: la distribución personalizada y responsable
En el correr de la conversación hablamos con Lorenzo de la práctica de la viticultura en pequeñas extensiones que rinde para unas 30000 botellas al año y que entre él y Luisa venden con amor y mimo desde Vinos Auténticos, la distribuidora que han creado con la clara consciencia y la experiencia de que el cuidado y seguimiento de la promoción y la venta de sus vinos, es un factor clave para el éxito o el fracaso de la empresa.
Desde Vinos Auténticos distribuyen el vino de vitivinicultores que tienen en común una filosofía de trabajo que tiene que ver con el uso de variedades autóctonas, el conocimiento y aprovechamiento de la tierra que laboran, la menor o nula intervención de agentes externos o químicos tanto en la planta como en el proceso de elaboración y embotellado del vino.
Gracias a este trabajo, el esfuerzo de estos viticultores, se puede apreciar y cobra existencia en una amplia zona de Andalucía. Tuve la posibilidad de constatarlo durante mi visita a Granada, en donde te encuentras no con los vinos de Barranco Oscuro, sino con los de Vinos Auténticos. Por lo tanto al tomar una tapa en Al sur de Granada, al cenar en Páprika y al recorrer tantos otros lugares, la presencia de estos vinos es una constante.
Si tuviéramos que formar opinión sobre la aceptación por parte de amplios sectores profesionales y amantes amateur del vino natural en función de la experiencia andaluza y granadina, diríamos que la sed aumenta en relación directamente proporcional con el trabajo de difusión, promoción y distribución, y la constancia en su seguimiento. Con una actitud abierta y de conversación y por supuesto y en primerísimo lugar con la calidad de lo que se hace y se ofrece.
Detonado por el post sobre la importancia de la comunicación del vino, Laureano Serres pone sobre la mesa de debate un tema crucial a todo negocio y mucho más si es pequeño o mediano, como la mayor parte de las bodegas de este país: la distribución. Y dice que tomamos lo que el distribuidor quiere que tomemos porque es su voluntad la que se expresa en las estanterías de las tiendas.
Definitivamente el distribuidor es la figura del intermediario de casi todas las cosas de la vida y afortunadamente va extinguiéndose en cuanto a la importancia desmedida que había adquirido. Por ejemplo en los medios de comunicación. Si queremos podemos mantener la ilusión que estamos informados porque leemos El País, La Vanguardia o The New York Times, pero en realidad gracias a la herramienta Internet y al uso que millones de ciudadanos alrededor del globo hacen de ella, podemos crear nuestra propia red informativa y de conversación y de distribución de contenidos tan valiosos como la de aquellos “grandes medios”. Y esto se aplica también a nuestro tema, el vino.
Yo no creo que se pueda ni se deba eliminar la distribución. Tal vez porque reduciríamos demasiado el área de influencia de nuestro negocio. Pero si creo profundamente en que no hay un sólo modo de distribuir, que no es sólo a través de la cadena de distribución al uso que podemos hacer que nuestros vinos lleguen hasta nuestros clientes actuales y potenciales.
Creo y comparto que hay otro modo de organizar las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, que son como decía al principio la mayor parte dentro del sector del vino y del empresariado en general en España. Si desaparecieran las PIMES colapsaría el sistema. El grande hace ruido por grande; el pequeño hace ruido si es capaz de ver su fuerza en la unión con otros pequeños.
Hay conceptos que está bien comenzar a repetir cual mantra porque son el presente y el futuro de la empresa con aspiraciones de sobrevivir y bien vivir en estos días: sostenible, que aporte valor a la comunidad en la que se desempeña, que sea capaz de encontrar puntos comunes de acciones con otras de su misma o compatible especie.
Hay dos aspectos que quiero destacar y proponer para seguir la conversación por donde la comenzaba Laureano: la distribución y la promoción. Estos son dos aspectos clave para el sector del vino que por ejemplo los productores de vino natural podrían desarrollar en común para potenciar la fuerza de cada uno de ellos.
Termino como siempre con una pregunta, ¿están dispuestos? Y no digan que si pero que es difícil. Claro que es difícil, pero desde el momento del parto en adelante, ¿alguien lo ha tenido fácil? Y si es así que pase la receta contra el aburrimiento.
En los comentarios al post anterior, Nacho, Bentley, Paschal y Ricardo nos pasaron algunos datos sobre refugios urbanos y estrategias varias en donde guareserse de los calores intensos del verano y también del frío cruel del inverno.
La valoración de cada uno pasa por servicio, carta, precios, ubicación.
Leyendo alguno de los comentarios he decidido contar mi particular via crucis con la ciudad de Barcelona (me perdone Joan);)
Hace tiempo que ya no salgo con rumbo fijo sabiendo que voy a un sitio conocido, en donde me tratarán bien, me sorprenderán por el conocimiento y el reconocimiento y pagaré algo que entienda como un justo intercambio entre la calidad global de la oferta y lo que me cobran. Creo que el modelo Barcelona está muriendo por culpa de la ausencia de un plan estratégico de calidad para la ciudad desde las diferentes instancias de gobierno; por falta de sensibilidad de sus dirigentes que lucen de modo obsceno los dientes largos, la imaginación nula y un afán recaudador de gruppie pesetero.
Si partimos de la base que en la actual coyuntura económica los modelos con probabilidad de sobrevivir son los que agregan valor a la comunidad en la que actúan, entonces el modelo Barcelona va al fracaso más estrepitoso o mejor dicho está hundiéndose con todo éxito en la falta de rigor, de elegancia, de glamour, de calidad y sobre todo de respeto a los ciudadanos que la habitamos y a los “guiris” (turistas) tratados con desdén desde la fritanga barata y los baldes de sangría de las Ramblas. Modelo impersonal, lavado, de souvenirs y shawarma (en el mejor de los casos), cuatro locales pijos con precios altos no hacen modelo. Y los edificios con firma menos.
Vivo en el centro de la ciudad en donde la rotación en el giro comercial de los locales es altísima; es decir pasan de lo más variado a locales de souvenir. (souvenir: sombreros mejicanos, camisetas del barça, porcelanas de Yadró y cristales de Swarowsky. Vestiditos de bailaora y zapatos a juego, abanicos y mantones de polyester por supuesto. Postales, pilas, cámaras de foto descartables:( Es casi imposible sacar adelante otro tipo de propuesta y para probarlo los invito a recorrer esta ciudad para descubrir. Y cuando la estén recorriendo un enjambre de paquistaníes, indios, nepalíes, etc se les vendrán encima como zombies repitiendo el mantra cerveza bia (beer), cerveza bia, cerveza bia. Y si sigo este post puede transformarse en una retahíla de quejas todas bien fundamentadas pero al final cargosa.
En la entrada del Kunsthaus de Zürich hay una representación de la puerta del Infierno de la Divina Comedia creada por Rodin. Creo que podríamos traer una en cartón piedra (que aquí, dado el panorama, pegaría el golpe de ojo;) y recordar lo que el gran poeta florentino escribía:
Sadhyo, Malena, Gabrielle ante las puertas del Infierno
Me queda el 13% de batería así que seré breve. Los días de Vinexpo y Burdeos son muy intensos. Podríamos decir que estamos en un diálogo de civilizaciones y culturas de negocio.
En poco menos de dos horas puedes hablar del mismo tema por ejemplo con un español, un escandinavo y un inglés. Se trata de nuevas tecnologías y de cómo aplicarlas de manera colectiva, centrándonos en el usuario y buscando de todos los modos posibles la conversación en torno del vino. Es decir buscando el espacio de acciones en común. Pués el español te dice que se tomará el tiempo para pensarlo, mientras te pone tono de “la voz de la experiencia”; el escandinavo estará encantado y te dirá más ideas y buscará por todos los medios la manera de hacer cosas juntos; el inglés te medirá, hará un escrutinio en profundidad de lo que sabes y luego verá la manera cual elefante en un bazar de quedarse con tus ideas sin que “tu lo notes”. Si echamos un vistazo a las estadísticas veremos qué países están a la cola en materia de innovación y qué países lideran la lista. Me encatará conocer Helsinki este otoño y por qué no volar a Estocolmo. Quiero sentir en carne propia lo que es la experiencia de tomar una buena copa de vino en el otoño del fin del mundo.
El mundo es un lugar maravilloso para estar… prevenido, abrigado y con los ojos bien abiertos.
Salut y buen vino
El sector de la viña y el vino de Catalunya está en condiciones de desarrollar estrategias innovadoras para promocionar y comercializar sus productos de manera de tener un mejor posicionamiento y mayor alcance del que tienen sobre todo dentro de las fronteras catalanas y españolas. Recordemos que el 70% de lo que se produce se exporta.
¿Por qué? Porque es un gran productor de conocimiento o si hablamos de vino-terapia es un gran productor de autoconocimiento. Que un grupo sea capaz de crear y distribuir conocimiento es fundamental para su supervivencia pero no es todo. Puede morir aplastado por su peso sin haber sabido qué hacer con él.
En este sentido el tiempo convertido en tradición puede ser el peor enemigo, un lastre que impida llevar a cabo saltos vitales dentro de la tecnocultura en la que vivimos. Y que aleje cada vez más a los jóvenes de una cultura que sienten arcaica, erudita, para los mayores, que cobra sentido dentro de liturgias familiares que se imponen y que yendo todavía un poco más a fondo saben a hostia y cargan de culpa.
Después de escuchar a María Jesús Salido contar las fortalezas del sector y los resultados del estudio sobre vino y jóvenes presentado por el Observatorio Español del Mercado del Vino, parece razonable pensar en que están dadas las condiciones para actuar en clave colectiva y que no se puede esperar un minuto más, ya sea a ver quién hace antes las cosas (que se queme otro) o a que suceda un milagro.
Dentro del colectivo productores de vino en Catalunya ya hay bodegas que dan pasos innovadores en sus estrategias de posicionamiento ante sus promotores: amantes del vino, vendedores, restauradores, importadores, agentes de ventas dentro y fuera de fronteras.
Somosene estuvo en estas jornadas de innovación de DEBATDEVI presentando el caso práctico Cingles Blaus, una bodega joven, moderna y mediana empresa de Cornudella de Montsant, que aceptó integrara códigos de dos dimensiones en sus etiquetas para buscar un posicionamiento que la identifique con un estilo de vida, con una actitud.
Creemos que sus pares, el resto de bodegas que comparten D.O., territorio y demás elementos que pueden llegar a componer una identidad cultural, deberían analizar lo que hace esta bodega, porqué decidió esta estrategia y de qué manera todos pueden valerse de las mejoras que propone gracias a ser la primera en correr los riesgos y experimentar. Esto es INNOVAR: cuando la acción de un particular puede ser beneficiosa para el colectivo en el que actua.
Los códigos de dos dimensiones son herramientas tecnológicas, chismes, gizmos, ideales para hilar comunidades de prácticas y acciones colectivas de promoción y comercialización. En la acción colectiva se distribuye el coste de oportunidad y se potencia el beneficio.
Creo que lo que hay que seguir tratando son las idiosincracias. Aprender a trabajar desde lo colectivo y saber que cada vez más las empresas que sobrevivan serán las que solas, o mejor, agrupadas bajo un determinado paraguas sean capaces de agregar valor al colectivo. Progresivamente dejará de cotizar la acción individual especulativa y triunfarán las acciones colectivas generadoras de valor.
No creo que Pancho Campo apueste por el vino natural como solución aunque esté hablando del impacto del cambio climático sobre el viñedo. Y en todo caso habla desde un modelo que no creo que resulte simpático a los productores de vino natural que conozco, aunque claro, no soy ni mucho menos su vocera.
No creo que haga falta ningún Obama para salvar a nadie; aunque si hace falta más visión. Ayer leía un artículo en el suplemento de economía de El País sobre la apuesta de Israel por la innovación y la tecnología para esquivar la crisis y en un momento cita a un empresario joven que dice “en Israel, las madres quieren que sus hijos sean emprendedores y monten su empresa; es un orgullo. La familia y los amigos siempre los apoyan. En España y otros países europeos se les toma por locos”. Yo no diría que se les toma por locos. ¿Podría ser más bien un tema cultural y de modelo de desarrollo? Ninguna sociedad que empuje masivamente a sus jóvenes a hipotecarse hasta la médula puede pensar en impulsar una cultura empresarial innovadora y de riesgo. Pero volviendo al vino, no creo que haga falta Robert Parker ni ningún guru orientador del gusto. Tal vez haga falta escuchar más a estos productores y aprender de su instinto y su conocimiento de cómo llevar adelante el cultivo de los viñedos y crear los vinos en la planta y no en la bodega. Conozco a algún master of wine e inclusive a algún aspirante a ello, pero debo decir que si hablamos de vino natural el único máster es el productor a pie de viña. Mírale las manos a un productor y sabrás cuan cerca está de su viñedo y por lo tanto cuan representado está en su vino. Cuando desde observatorio de vino fuimos a buscar ese espíritu e intentar captarlo a través de la mirada, tuvimos la intención hacia afuera y también hacia adentro de mostrar a un grupo de creadores de vino que puede llegar a transformarse en una fuerza emprendedora singular.
Pancho muestra la necesidad de crear equipos y de creer en que el cambio es posible. Lo que no creo que sea correcto es pensar que llegará de arriba, con las opiniones de los gurus y la orientación del gusto de acuerdo a los mercados. El gusto se educa y el vino se hace en la planta. Lo demás es otra historia.
Desde la feria de vino de Londres a las fiestas de Santa Rita en Mota del Cuervo pleno corazón de La Mancha, desde los productores más hippies hasta los blogueros de vino más connotados, la pregunta es la misma: ¿qué tienen los vinos naturales para haberse convertido en muy poco tiempo en sujeto de debate pasional y objeto de consumo cada vez más apreciado?
Después de un fin de semana con Samuel Cano en su querida Mota del Cuervo, que se suma a las conversaciones con Benoît Valée y a muchas mantenidas en el correr de muy poco tiempo, confirmo que son las nuevas generaciones de productores y de consumidores las que pueden cambiar y están cambiando la cultura del vino.
Samuel es un hombre joven, apasionado y comprometido con la agricultura que practica y el vino que hace, que está logrando colocar a Mota del Cuervo en el mapa de vinos de España. Por eso puedes tirarte horas escuchándole hablar de los errores del pasado, de las correcciones del presente y de las esperanzas de futuro. Sabe que tiene que haber un verdadero relevo generacional para que pueda haber evolución y cambio en la cultura de gestión del vino.
Los productores de vino natural tienen en común con las generaciones más jóvenes una preocupación en general por el ambiente. Son cada vez más eco-conscientes y van cultivando sistemas de vida más sostenibles. Cuidan lo que comen y lo que beben; con qué se visten y en dónde viven; tienen en cuenta las fuentes de energía que usan y no confunden un proyecto sostenible con un huerto solar.
Volviendo a la pregunta del título, ¿quién quiere vino natural? Hay millones de personas ahí afuera leyéndose las etiquetas de todo lo que consume, conversándolo entre si y distribuyéndolo en la Red, más ajenos a las opiniones de los “expertos” y más atentos a sus pares, que ya están hablando y compartiendo vino natural. Y hay países como Noruega, en donde a partir del año 2011 el 15% de los vinos que se vendan deberán ser procedentes de agricultura ecológica.