Gaudir d’un vi és un acte de caire intel·lectual, és un desig de portar-se als llavis el fruit d’un treball, d’un esforç, d’una concepció del món, fins i tot.
Saborear un vino es un acto intelectual, es la concreción del deseo de llevarse a los labios el fruto de un trabajo, de un esfuerzo, al fin y al cabo de una concepción del mundo. Pere Sans toca nuestras fibras enocombativas desde La cuina del vi, el libro que acaba de editar con comanegra y que presenta el próximo miércoles a partir de las 19:30 en el Pipa Club de Barcelona, uno de los pocos lugares auténticos que sobreviven a Barcelona.
En 1991 publicó Cuina catalana tradicional i moderna, y Vázquez Montalbán dijo que era un libro que le hubiera gustado escribir a él: “llibre admirable que a mi m’hauria agradat escriure. Però, per escriure’l, cal saber, sabers concrets i generals que al senyor Pere Sans li’n sobren i que té la generositat d’oferir-los al públic”.
Me gusta comanegra porque es una editorial moderna y con sentido del humor. Si visitan su web se econtrarán con suculentos bocados de lo que publican, cosa que te da ganas de inmedato de tener ese libro y tragártelo entero. Entre estos tapeos podemos descubrir Cuina catalana tradicional i moderna y su continuación Cuina catalana de veritat, con el que Pere Sans ganó el Gourmand World Cookbook Awards 2008.
Salut a los queridos amigos de la buena mesa, de la sobre mesa y de la libre distribuición de cultura;-)
Cuando entré en el estudio me encontré con un regalo que me emocionó por diferentes motivos. Sobre mi escritorio había un estuche de madera con tres botellas de vino y un mensaje.
Blancas Nobles, Rubaiyat y Tempranillo y más de Bodegas Barranco Oscuro para celebrar los 7 años de la creación de una empresa de la que me siento más que afin, La sociedad de las indias electrónicas. Brindo por la prosperidad de esta empresa y por su idea de celebrarlo regalándonos vino natural. Salut!
Dado como vienen los debates entorno a la producción del vino, lo que contiene el vino y los disparates de marketing para promocionar el vino, creo que me he desmayado y he tenido un flashforward: de ahora en adelante cada vez que haya una recepción de Estado, comenzando por el español por ejemplo, se sevirá vino del que se haya tenido la preocupación de saber cómo se hace desde la tierra pasando por la planta entrando en bodega y saliendo embotellado; las empresas para ser coherentes con el discurso que despliegan desde sus departamentos de Responsabilidad Social Empresarial comenzarán a enviar en sus canastas navideñas y demás regalos lícitos, vinos y productos de cuya procedencia y forma de producción se hayan tomado el trabajo de averiguar y los regalados lo agradecerán públicamente colaborando a esparcir un modo de producir y relacionarnos con el ambiente mucho más sano y menos vertiginoso.
¿Hacemos un Mosaico?
* El momento de la foto refiere a un mediodía en somosene de lentejas con arróz y carne impresionante para lo que abrimos la Rubaiyat y todo junto nos hizo mejores personas:)
Por más de 15 años, el artista Spencer Tunick ha realizado instalaciones masivas de personas desnudas alrededor del mundo. Siempre ha tenido el objetivo de llamar la atención sobre la relación entre la humanidad y el ambiente.
Para los que estén o estemos cerca es la oportunidad de alzar las voces de modo creativo y pacífico de decir que no nos gusta el modo de producir que provoca el cambio climático, que nos nos gustan sus consecuencias en general y que en este caso en particular nos nos gusta a los amantes del vino que tenga consecuencias negativas sobre los vinos que consumimos.
La cita es el próximo sábado 3 de octubre en un viñedo del sur de Burgundy, sin importar las condiciones climáticas
Siento una sensación indescriptible al salir a la ruta a la búsqueda de productores de vino natural. Es una cacería en donde no hay nada cierto. Ningún château grandilocuente aparecerá en nuestro horizonte y la probabilidad de estar jugando a las escondidas durante un buen rato es elevada. Fantástico. Porque esta búsqueda habilita perderse por unos caminos y encontrar otros. Una de nuestras cacerías del tesoro tenía por objetivo a Lous Grezes y realmente nos trajo de cabeza. Lo buscamos por cielo, pueblo, pueblito y tierras secas y calientes como sólo agosto sabe regalar. Los viñedos todos estaban rebosantes casi a punto. Sensuales como Sofía Loren, Silvana Mangano o Stefanía Sandrelli. No importaba que nos perdiésemos. Yo me perdí entre esos viñedos como el hombre menguante de Pedro Almodóvar. Por las dudas o por instinto habíamos comprado un ejemplar de Château Chapeau porque algo nos hacía presentir que aquel encuentro podría no suceder. A veces tanto calor despista y al no dar con el 950 de la Route des deux village en Ribaute-les-tavernes, nos refugiamos a la sombra de los árboles en una corriente de agua muy potente que refrescaba de solo oírla. Ese fue el día del Château Chapeau con los quesos casersos, el pan francés, los patés, los melones recién arrancados y unos higos que nos regaló la higuera generosa también con su sombra.
Para la siguiente parada había gran expectativa. Mas Coutelou de Jean François Coutelou porque allí se hace Roberta, una creación de Benoît Valée durante su paso por esta bodega, un vino muy raro, de los que te enamoras o no, de los que alguien puede dudar si realmente es vino pero luego se rinde ante la más seductora e irresistible evidencia, ¡es un vino muy Roberta!
Nuestra segunda parada en esta cacería fue más exitosa en el sentido que descubrimos la casa en un pueblo desierto de calor y sol y asfalto. Puimisson. ¿Quién podría estar esperando visitas un domingo de tórrido verano pudiendo estar durmiendo la siesta o bañándose en el río? La respuesta correcta es nadie. Así que nos quedamos con la foto como prueba del descubrimiento y con las ganas de Roberta in situ. Pero esto tiene solución porque puedo ir a buscarla a L’Ánima del vi.
El que consume ¿elige, o lo hace otro por él, por nosotros?
¿Hasta dónde tenemos la libertad de la marca, el tipo y la variedad?
Varias preguntas que surgen ante la excesiva oferta de consejos a la hora de tomar un vino. Expertos nacionales e internacionales. Formadores de opinión y hasta vendedores de oportunidades.
Reconozco que a veces me siento contracturado ante tanto consejo o noticia, de los puntajes o los campeonatos; algo así como si el vino estuviese federado en alguna disciplina deportiva.
Volvamos al vino ideal, al que más me gusta y a la hora señalada.
Información es lo que necesito. El resto viene solo.
Cuando comenzaron los primeros calores del verano me acerqué por L’ Ánima del vi y al entrar sentí un alivio indescriptible. Al cabo de un rato de conversación con Benoît lo agradable pasó a ser bastante fresco, hasta que en un momento le comenté que tenía frío. Él, impávido, me señaló el aparato de aire acondicionado a lo que yo con mi mente ecoacotada le dije ¡apágalo! Él con distancia tan francesa como displicente sin emitir palabra pasó a señalarme los vinos. Ellos son los bebés, los hijitos, los verdaderos protagonistas. Ante semejante vapuleo, callé, acepté unas copitas de esos vinos “raros” que Benoît suele convidar y pasar el frío de rigor. Amén. (eimen)
Ayer fuimos con Claudio a casa de nuestros amigos del Celler de la Boquería. Digo “casa” porque para nosotros entrar en sus tiendas es como entrar en casa. La casa es el hogar, la calidez y la confianza. El humor, los secretos y las milanesas prometidas. El lugar en donde te relajas del todo. Juanjo estaba en la tienda de la calle Petxina. Aunque solemos ir a la de arriba, al verlo, entramos. Nuevamente la sensación fue de un frescor vital o más
bien revitalizante. Fue como si supiera que íbamos a ir y nos esperaba con la temperatura del aire y del cava en su punto exacto. ¡Gracias Juanjo! Ets un AMIC.
Compramos 4 botellas de vino blanco y dos de cava. Pero en realidad no compramos, él nos vende. Nos conoce, nos respeta y sabe jugar con nosotros a deleitarnos con vinos de menos de 5.
Aquí va la doble recomendación de pasar por este oasis en el desierto urbano barcelonés que es el Celler de la Boquería y probar estos vinos que seguro podrán convertirse en compañeros amables y ligeros durante este verano que no para de aullar calor: cosechero albariño a 3,90 y cava Peu de la Creu a 4,90. No pudimos llevarnos nada del brut natur rosé de Es.Trac porque agotamos sus reservas y no dimos tiempo a reponer.
Anoche, gràcies a les recomanacions d’aquest botiguer de tota la vida, volvimos a quedar muy bien con los amigos que estaban en casa para deleitarse con el mejor arroz a la valenciana que se hace en kilómetros a la redonda, el del gran maestro Toni Granda. Como, ¿todavía no lo conocéis? Os haré desear y lo presentaré en próximos posts.
Queridos amigos de este observatorio, corred la voz: el mejor refugio urbano para este tórrido verano es sin lugar a dudas una bodega fresquita ahh… Este es el mejor momento para atrincherarse, conversar sobre vino, comprar rosados, cavas inc. y descubrir que mientras haya vino y quien te lo sepa vender hay esperanza para la raza humana.
Salut y frescor y recordad no abuséis del aire acondicionado.
A propósito no os dejéis abrumar por el calor y revelad vuestros refugios, venga, va!
Venimos hablando y contándoles de nuestros días de trabajo y vino en Bordeaux. Decíamos que este es un trabajo un poco de magos un poco de circo un poco de todo. Uno de los objetivos de Vinexpo-Bordeaux era presentar Octubre y Moreres de Cingles Blaus por dos motivos, a saber: que son dos vinos excelentes y que causan sensación allí en donde se les presenta y que tienen una comunicación original, divertida, que da qué hablar y que construye una historia.
Todos en Bordeaux cayeron a los pies de la propuesta Cingles Blaus+código. Gente de marketing que trabaja desde Francia y desde España para el mercado británico vieron enseguida las posibilidades que abre la aplicación de los códigos en la comunicación del vino. Y el consenso y gran titular fue que es una idea genial para conquistar a las nuevas generaciones nativas virtuales casi enganchadas a los móviles y que se mueven como pez en el agua en esto del boca a oreja vía redes sociales. No paraban de salir ideas. Otra vez aparece la imagen de la chistera del mago.
Estas conversaciones tenían lugar sobre todo en casa de Mark. Podemos decir que Mark lo tiene todo. Es joven, guapo, enólogo desde que a los 14 años comenzó a hacer la recogida de manzana para hacer sidra en Jersey, su isla natal. Vive en una de las zonas vitivinícolas más importantes del mundo, la conoce casi como a las palmas de sus manos y hace vino que consumen millones de personas alrededor del mundo.
Un vent de folie. Un grenache by Mark Hoddy
Y como si fuera poco tiene SU propio vino que ama y del que habla con la mayor de las pasiones posibles. Peeero no todo es tan perfecto para este profesional integral que sabe que la garnacha con la que hace SU vino es tan importante como la imagen que la comunica. Muestra su botella con orgullo pero confiesa que habría optado por algo diferente si le hubieran dejado.
Así que en somosene hemos creado una nueva historia para esta garnacha orgullosa que trae Un vent de folie a 16% hecha en realidad un “huracán” para que a través de un código podamos liberar el genio de su winemaker. Si queremos saber quién hace el vino y cuál es su espíritu he aquí la materialización de la idea.
free the genius inside!
This a gift for you Mark and we hope some day every producer, every genius marketer join us in this trip suavage into wine and winemakers hearts! Just print it and stick it to one of your bottles. Download a codereader and free the soul inside the bottle. Talk to your friends, spread the new, you are a free wine genius now!
Cheers, salut, salud, santé to you and everyone over there!
El curioso por el vino, el que no se siente experto pero disfruta del buen beber y el buen comer ha sido alejado del festín. La cosa se fue complicando y parece que para elegir una botella de vino hubiera que ser quien sabe qué erudito en la materia. Ya lo dijo Adriano a través de la pluma de Marguerite Yourcenar:
La pedantería de los catadores de vinos me impacienta… Me hubiera disgustado adherirme por completo a un sistema; no quería que un escrúpulo me privara del derecho de hartarme de embutidos, si por casualidad me venían las ganas o si este alimento era el único accesible.
Lo que está haciendo Joan al escribir ¿Qué es el vino natural? y dar sus respuestas es proponer un manifiesto de celebración de la individualidad y la libertad ante la copa de vino. La abolición total de los escrúpulos limitantes. Hilando las respuestas como perlas nos lleva con paso natural, sereno y equilibrado a reconsiderarnos soberanos absolutos frente a una experiencia que es rabiosamente personal, nos invita a recuperar el respeto por nuestras propias elecciones. Esto es la libertad absoluta del individuo, ser supremo ante si mismo y su copa. Por eso nos tranquiliza al decirnos que todo el vino es natural, pero los hay más naturales que otros.
Hay vinos que, en su proceso de producción, tienen un diálogo más directo con la naturaleza (con menos intermediarios, sobre todo químicos), que otros que intentan moderar ese diálogo con variadas interferencias. No es lo mismo estar sentado en el campo escuchando un mirlo que hacerlo a través de un ordenador con el que alguien, a conciencia, ha modificado ese canto original. Es cuestión de gustos: yo prefiero el campo y la menor interferencia posible. Al final, como siempre, quedará la persona ante la copa: beberá y decidirá si le gusta o no. Será un vino natural, claro, más o menos natural, también. La última palabra la tendrá, como siempre, el consumidor.
Es cierto como dice Joan que lo eco vende como antes o todavía una etiqueta clásica con dorados y medallitas. Hay quienes se sienten seguros eligiendo lo de siempre y hay quienes se sienten seguros eligiendo productos con los que se identifican en sentido vital. La sincronía con la naturaleza, la felicidad exultante por escuchar en al campo el canto del mirlo, no se restringe solamente al vino o a la comida, es una actitud que abarca cada vez más aspectos vitales y de convivencia. Coincido en que los productos naturales, incluidos los vinos, actualmente tienen un posicionamiento natural en el mercado que sería suicida dejar pasar. Como cierra Joan “esto no hay quien lo pare. ¿Nos vamos a quedar al margen?”
A través del post de El arte de las cosas sobre el vino natural, aparece una mirada poética, vital, inteligente, nueva que quiero invitarles a compartir. Desde este nuevo mundo de exploradores y cartógrafos del vino natural, nos llaman la atención sobre el gran aporte que está haciendo Nacho Bueno sobre los vinos naturales en Uruguay, Argentina y ahora Chile. Me ha gustado muchísimo la idea de los exploradores y cartógrafos del vino, intentando ir más allá de lo evidente. Para celebrar estos descubrimientos los invito a bailar al ritmo dixie del Slow Vitis’09. Salut !
Ya teníamos ganas desde el salón de vinos naturales de marzo, en el Slow Vitis de mayo lo perpetramos y hoy pisando junio los presentamos. Aquí están, estos son con cara y ojos, el cuerpo y el alma de los vinos naturales, autóctonos, biodinámicos, presentados en el Slow Vitis 2009 de Barcelona.
¿Por qué es tanto más fácil identificar un vino con su imagen y tan difícil ponerle cara a sus creadores ? ¿Por qué siendo un componente fundamental el productor cuyo espíritu representa cada vino nos cuesta tanto llegar a conocerle?
Con estas preguntas en ristre llamamos a Joan que nos presentó a Rosa que había bebido un café Slow Food Huehuetenango que le había sentado genial y nos dijeron que ¡adelante! En menos de un día produjimos una sesión a la que Marcelo Isarrualde se apuntó con la condición de contar con un rincón en donde instalar un telón negro y un paraguas con flash. Fue muy divertido. Lo pasamos muy bien haciéndolo y estoy segura que nuestros modelos ocasionales también.
Aquí os presentamos el comienzo del primer mapa humano de vinos naturales.