Beber para contarla

Beber para contarla

José Antonio Zarzana con Nacho Prats en el Celler de la BoqueríaDestilando vino de Pedro Ximénez Destilado de vino separadas cabeza, corazón y colaBotella de Brandy Ximénez-Spínola Anoche conocí a José Antonio Zarzana heredero en novena generación de las Bodegas Ximénez-Spínola ubicadas desde 1729 en Jerez de la Frontera. Es un hombre joven, elegante y con garbo, de hablar dulce y sentido del humor involuntario. De traje gris, con camisa de cuello alto y corbata perfectamente anudada, armó un pequeño alambique de cobre artesanal para contar a un puñado de profesionales, amantes del vino y los destilados, cómo se hacen las 3000 botellas de brandy que salen de sus bodegas ya vendidas al mercado, numeradas y firmadas a mano, una a una, por su padre, líder de la empresa familiar. Él es la octava generación y es el que manda. Yo soy un trabajador que hace méritos para poder, algún día, coger las riendas del negocio.

Mientras se destilaba una botella de vino de Pedro Ximénez al calor del fuego, nos contaba la historia de una tierra entroncada con la cultura vitivinícola antes y después de Al Ándalus. Pasados 500 años de abandono de la práctica de la viticultura, las autoridades políticas y militares comenzaron a promover la importación de variedades de uva propias de otras tierras. Así se le encargó a Fernán Yáñez Palomino que trajera uva de Valladolid y a esta cepa le quedó el nombre de su promotor. Carlos V hizo traer desde Alemania la Riesling, porque a los efectos militares de supervivencia en caso de acoso, el vino de hielo que se producía a partir de esta variedad, era muy nutritivo y estable. Pero no tardaron mucho en descubrir que los cartógrafos no estaban finos y que las condiciones climáticas en el sur de España eran poco y nada propicias para la creación de este tipo de vino. Sin embrago, la cantidad de horas de sol intenso de estas latitudes podían producir una altísima concentración de fructosa en la uva sin la necesidad del efecto lupa que se crea por las gotitas derretidas de la escarcha. Cortando la uva antes de tiempo y poniéndola a secar en paseras o almíjares (¡que linda palabra almíjares!), rotándolas cada media hora para asegurar una exposición homogénea al sol y cuidándolas de la humedad de la noche, es que se obtiene, aún hoy, por vía totalmente natural la concentración deseable de fructosa. Esto y el tiempo de guarda en las barricas de roble americano, es lo que darán como resultado un vino apreciado en el mundo entero.

Lo vinos de Pedro Ximénez de las Bodegas Ximénez-Spínola, tienen un mercado cautivo en Inglaterra y en Holanda, pero no se vende todo lo que se produce; solo las mejores barricas. Así que al abuelo de José Antonio se le ocurrió la idea de destilar el vino que no se vendía y así comienza la historia del Brandy de Ximénez-Spínola, uno de los más famosos y exclusivos del brandy de Jerez.

A estas alturas de la historia, ya teníamos la cabeza, el corazón y la cola del destilado de vino. La primera es muy fuerte con 96% de alcohol, puede sanar heridas mientras de todos modos regala aromas al vino y la madera; el segundo, que aparece cuando la temperatura pasa los cien grados, es lo mejor de lo mejor, el aroma en su punto óptimo y el alcohol casi no se percibe. La tercera, como bien dice José Antonio, es asquerosa.

El corazón del destilado va a la barrica que antes había tenido vino de Pedro Ximénez en donde tendrá que pasar un promedio de 25 años hasta convertirse en un señor brandy, objeto del deseo de muchos; posesión preciada de muy pocos.
Anoche tuve el privilegio de acceder al corazón de la creación. Anoche gracias a los buenos amigos Morilla del Celler de la Boquería tuve el gran privilegio de beber para contarlo. Y desde ahora hay un antes y un después en mi aproximación a los vinos de Jeréz y en especial a las Bodegas Ximénez-Spínola, paraje ideal para visitar durante los meses de enero y febrero, cuando se encienden las chimeneas y se cuentan los cuentos.

Hoy de mañana, mientras caminaba por la ciudad, haciendo un camino que conozco de memoria pero que siempre me descubre cosas nuevas, me paré frente al escaparate de Documenta, una de las mejores librerías de Barcelona. Entré y me topé el libro Beber para contarla, una selección de cuentos de escritores irlandeses tan conocidos por su pluma como por su afición a la bebida. Entre otras, cita a la viuda de W.D.Yeats que decía que los poetas escriben mejor cuando van “achispados”. No puedo más que coincidir. Sin ser poeta, que ya me gustaría, creo que si hubiera escrito este post anoche entre divinos efluvios de vino y brandy, lo hubiera hecho mucho mejor.

Naturala Vinis 2: lo que hay y lo que falta

Naturala Vinis 2

Naturala Vinis 2009El próximo sábado 14 de noviembre se dará una de esas oportunidades únicas de poder estar con una buena muestra de los productores de vino natural español juntos. Barranco Oscuro, Laureano Serres, Escoda-Sanahuja, Bodegas Cauzón, Bodegas Naranjuez, Casa Pardet. Una especie de dream team que esta vez salen a jugar bajo el nombre de Naturala Vinis. Espero el momento porque tendremos las noticias y los partes frescos de lo que ha sido la vendimia 2009 y de probar, eso espero, algunas cositas recién caídas de la cuna que estimularán nuestra imaginación y saciarán nuestra sed… o la alimentarán:)
Es la oportunidad de saciar la sed y sobre todo de traernos a casa vinos únicos, singulares, que por ahora son muy difíciles de encontrar. Y sobre todo conociendo al personal, será un momento de fiesta y de celebración con personas que siempre, por lo menos a mi, me hacen reconsiderar el modo en el que vivo tan urbano y CO2.
La cita es el próximo sábado 14 de noviembre  en El Ánima del vi, en el barrio de Gracia en Barcelona, a partir de las 5 de la tarde… tan lorquiano y está bien porque sin duda estos son encuetros poéticos, torrenciales, pasionales.
Si estás en Barcelona, si justo tenías pensado venir, si no sabes de qué se trata esta fantástica aventura, si estás vivo, no te lo pierdas.
Nos vemos allí y la seguimos:)
Esperando el 14 brindo, salut!

Flashforward: he visto el futuro del vino

Flashforward: he visto el futuro del vino

rubaiyatCuando entré en el estudio me encontré con un regalo que me emocionó por diferentes motivos. Sobre mi escritorio había un estuche de madera con tres botellas de vino y un mensaje.
Blancas Nobles, Rubaiyat y Tempranillo y más de Bodegas Barranco Oscuro para celebrar los 7 años de la creación de una empresa de la que me siento más que afin, La sociedad de las indias electrónicas. Brindo por la prosperidad de esta empresa y por su idea de celebrarlo regalándonos vino natural. Salut!

A comienzos de este año 2009 Barak Obama recibía por primera vez a la elite política de su país en la Casa Blanca y para celebrarlo ofreció vino orgánico a sus comensales. Parece ser que Obama es un gran amante del vino y mejor coleccionista. ¿A alguien le interesa enviar unas muestras a la Casa Blanca?

Dado como vienen los debates entorno a la producción del vino, lo que contiene el vino y los disparates de marketing para promocionar el vino, creo que me he desmayado y he tenido un flashforward: de ahora en adelante cada vez que haya una recepción de Estado, comenzando por el español por ejemplo, se sevirá vino del que se haya tenido la preocupación de saber cómo se hace desde la tierra pasando por la planta entrando en bodega y saliendo embotellado; las empresas para ser coherentes con el discurso que despliegan desde sus departamentos de Responsabilidad Social Empresarial comenzarán a enviar en sus canastas navideñas y demás regalos lícitos, vinos y productos de cuya procedencia y forma de producción se hayan tomado el trabajo de averiguar y los regalados lo agradecerán públicamente colaborando a esparcir un modo de producir y relacionarnos con el ambiente mucho más sano y menos vertiginoso.

¿Hacemos un Mosaico?

* El momento de la foto refiere a un mediodía en somosene de lentejas con arróz y carne impresionante para lo que abrimos la Rubaiyat y todo junto nos hizo mejores personas:)

¿Qué información debe tener una etiqueta de vino?

¿Qué información debe contener una etiqueta de vino?

Albarino-2008No es la primera vez que hacemos esta pregunta. Y no será la última. Y será cada vez más recurrente en la medida en que el debate medioambiental prospere y los consumidores tomen por norma leer las etiquetas para saber lo que entra en su cuerpo. Y esto no debe ser sólo tenido en cuenta en la comida de los bebés. Debe serlo en todo lo que podamos abarcar sin caer en la locura. Como cita José F. Alcántara, versvs, en su libro La sociedad de control. Privacidad, propiedad intelectual y el futuro de la libertad, a Edward E. Hale:
Soy tan sólo uno, pero aún soy uno; no puedo hacerlo todo, pero aún puedo hacer algo; y tan sólo porque no puedo hacerlo todo no rechazaré hacer eso que puedo hacer.
Los lectores de este blog saben de nuestra promoción, defensa y trabajo a favor de los vinos naturales. Pero esto no nos enceguece o eso procuramos. Por eso a la hora de hablar de etiquetas, no tenemos más remedio que ser críticos y pedir coherencia, extensiva al sector del vino en general, por supuesto.
Cualquier seguidor del mundo del vino natural, sabe de las excentricidades en las que pueden caer sus productores. Yo diría que existe una cierta rebeldía por la cual se le reclama a “los otros” lo que no se aplica para si. Me explico: los productores de vino natural por lo menos a nivel mediterráneo (Francia, Italia y España) no dicen absolutamente nada del vino que hay dentro de la botella. En algunos casos podemos enterarnos de las variedades y en ninguno sabemos qué hay dentro, más allá que alguno diga que no contiene sulfitos o que los contiene en grado mínimo. Es preciso tomar en cuenta que la etiqueta es el punto de referencia del amante del vino y del que cuida lo que consume por razones de salud y por saber cómo ha sido su proceso de producción, distribución, etc. Me parece que si se reclama la transparencia al productor que trabaja agregando agentes externos en su vino, sean tóxicos o no, se debería predicar con el ejemplo y decir algo más y si se me permite de modo más bello que lo que se está comunicando ahora. Y no vale decir que el que esté interesado pregunte. Resulta una actitud soberbia.
Mientras pensaba en todo esto, decidí traspasar la pregunta a versvs, por químico y por ciberactivista en favor de la libertad de información. Y su respuesta no deja lugar a dudas: TODAS, con mayúsculas que pasa a explicar, estableciendo grados de exigencia a la hora de comprar por parte del cliente, y dice:

- siempre que compramos un producto, a menos que nos guste comprar cajas negras, escogemos lo que compramos. En general, nuestro dinero y nuestra compra no son más que un apretón de manos en el mejor caso o un simple reconocimiento a la labor bien hecha (¿buena calidad? ¿buenos ingredientes?) en el más frío. Ya sólo por eso la etiqueta debería ser lo más completa posibleSi vamos hasta los productos «naturales», entre ellos el vino, la labor de esta etiqueta es aún más crítica. De natural, el comprador de productos naturales/ecológicos/ponlenombre es más exigente, y más detallista. Le gusta saber en qué se gasta la pasta y le gusta tan poco como a los demás mendigar la información que reclama: quiere la información, no quiere pedirla de rodillas, como bien dices tú sobre la soberbia de «el que quiera saber que pregunte». Para cuando tú esperes la pregunta yo habré cogido, casi seguro, otro vino natural con etiqueta (bueno, con etiqueta y cuya etiqueta me satisfaga).
Si el cliente es más exigente, hay que subirle la apuesta y darle la composición del vino y, siempre que sea posible, la traza del producto.

Leo en el Organic Wine Journal, que el famoso productor y próspero empresario norteamericano, Randall Graham, está cumpliendo con su promesa de hace algunos meses y comienza a etiquetar su vino con información sobre lo que contienen, como por ejemplo ácido tartárico, chips de madera sin tostar y sulfitos de cobre. Sé que hay quienes pueden caer de inmediato en la trampa de las palabras antedichas. Como le agrega estas cosas no tiene nada que ver con vino natural, bio o ecológico. Pero esto sería una trampa al solitario. El asunto es tener en cuenta el camino hacia la absoluta transparencia, porque será una gran guía para el consumidor que sabrá reconocer y premiar.

Imagen 1Imagen 2

Observatorio de vino

Vino natural modelo para armar

Desde observatorio de vino sostenemos que el vino natural es el futuro del vino. ¿Por qué? Porque la agricultura tóxica es póstuma. Aunque se siga practicando, tendrá que ir en sentido recesivo. Y tomará mucho tiempo el ciclo completo de reconversión, así que cuantos más seamos hablando de las consecuencias negativas de las prácticas devastadoras del entorno en que vivimos, más visibilidad daremos al tema. ¡Qué trascendente! Si calro y no es para menos. Desde nosotros en casa hasta Barak Obama en sus recepciones, servimos vino natural o ecológico. ¿Por qué será? Probablemente porque podemos hacer algo para que las cosas comiencen a ser de otro modo.

Desde observatorio de vino, estamos haciendo una recorrida en profundiad por el mundo del vino natural en España. Se los venimos contando desde hace tiempo. Salimos a la ruta, conocemos a los productores, entramos en sus tierras, catamos sus vinos y se lo contamos al mundo desde este blog. Y ahora damos un nuevo pequeño gran paso.

Por eso reunimos a un productor para que presentara sus creaciones a los amantes del vino, a los promotores de turismo, a vendedores y a predictores, en casa de un restaurador que se dedica en exclusiva a la divulgación de la gastronomía y la enología salvaje.

Reunimos en Madrid a Samuel Cano para que contara cómo hace sus vinos, variedad por variedad, hasta llegar al Patio Ensamblaje (shyrah, tempranillo, gracián y petit verdot), con un auditorio compuesto por promotores de turismo alternativo, dueños de tiendas de vino, prescriptores del vino natural dentro y fuera de la Red como Javier Pulido, Nacho Bueno, Bentley, importadores / exportadores y amantes del vino, de los que ya los conocen hasta los que se atrevieron a probarlos y descubrirlos. Todo pasó en La cave du petit. Y Carlos, su alma máter, no le fue en saga a Samuel, presentando creo que casi todo lo que tiene en su bodega, lo que nos premitió a todos lo presentes, poder experimentar y comparar las expresiones de los vinos naturales españoles y de los franceses. Estoy convencida que todos salimos de allí pensando en exportar el modelo a cada punto cardinal de España, de manera de dar a conocer el vino natural entre los que deben ser principales promotores, dentro del sector profesional y entre sus seguidores, que serán en definitva y siempre los encargados de contar al mundo sus descubrimientos.